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dimarts, d’octubre 04, 2016

1.325 Axi Muniain. Jaws. Mavericks. Todos Santos.


 
Photo by Chris W Hoyte

Entrevista a Axi Muniain (publicada en 3sesenta este año).

Por Jabi Iraizoz

Coincidí con Axi en el bar Iruña de Zarautz junto a su escuela de Surf para comentar sus ansiadas aventuras en Jaws y Mavericks recientemente.

Observé una escena entrañable. Tres amonas (abuelas) de su localidad le preguntaban en euskera con interés por su último viaje. Axi les dedicó su tiempo con respeto y cariño para explicarles todos los pasos que había dado y se le veía que lo hacía de corazón, como alguien que tiene muy claro de donde viene y que forma parte de su comunidad. Ellas le decían que estaba muy delgado y que menudas olas había cogido. Pese a que era evidente que estaba exhausto de la maratón de viajes y adrenalina que le había reportado su expedición a tres de las olas más salvajes del planeta, no reparó en dedicarles unos buenos minutos a estas atentas damas con una sonrisa.

Por una parte Axi es humano, a veces pilla catarros como tú y como yo y si se corta con una astilla mientras corta leña, sangra. Pero por otra parte es un surfista en la élite mundial en la caza de olas gigantes, un fuera de serie en ello. Es realmente bueno en algo que muy pocos son capaces de hacer.

Señores con poder de decisión en las marcas, sigan apoyando a Axi Muniain por favor. Es una apuesta sólida, respetuosa y profesional. Permitan que Axi pueda ir a la caza de las marejadas que viajan por el planeta y no se verán defraudados. Espectáculo garantizado. Y ahora, tiene su plaza ganada en Hawaii con humildad, determinación y valor. Gracias.



En los últimos años has adquirido una experiencia de élite en el surf de olas gigantes explorando Galicia hasta la extenuación descubriendo olas nuevas increíbles, batiéndote en Nazaré y en casa en Agiti, Roka Puta y Playa Gris además de Marruecos.
¿Qué te ha movido a elegir este momento de ir a la caza de dos olas como Jaws y Mavericks mundialmente reconocidas por su perfección, dimensiones y peligrosidad?

La intención de surfear Jaws a remada tradiconal surgió en mi hace muchos años pero el reto de surfear por primera vez Belharra a remada tradicional se anticipó por mi cercanía a la ola. Lo conseguí en el invierno de 2.008-2.009. A raíz de esa ocasión gente de gran renombre se ha visto atraída a intentarlo también. Haber derribado esa barrera le enorgullece a uno plenamente.

Al mismo tiempo los brasileños empezaron a surfear la izquierda de Jaws por primera vez. Al ver que ya no iba a ser el primero parte del atractivo del reto cayó y sobre todo a la hora de conseguir financiación por parte de los sponsors.

Al mismo tiempo seguí mi camino en la búsqueda de olas descomunales en nuestras costas atlánticas y las encontramos de un potencial extraordinario. Nos ha servido para atraer a gente de renombre y compartir sesiones memorables con ellos muchas de ellas a puerta cerrada. Los años fueron pasando, fuimos investigando y entablando conversaciones con ciertas personas. Me tiraba mucho para atrás el tener que ir a olas famosas masificadas cuando podía seguir disfrutando de olas de gran potencial sin el stress mediático.

Lo que me ha motivado a ir ahora han sido varios motivos. Uno de ellos es que el niño no ha dejado de patalear. Ha sido el invierno que no se ha conocido en Hawaii respecto a gran marejada. Al ver lo que estaba sucediendo en Jaws, que se estaban empujando realmente los límites, el lugar de la revolución del surf en remada tradicional. Para ser partícipe de ello sentía la llamada de ir en ese momento preciso. Lo que no me esperaba de ninguna forma era conectar Jaws, Mavericks y Todos Santos persiguiendo la marejada.  

La ola de Jaws tiene un gran atractivo para mí que supone un freno para otros. No tiene una simple sección. Lanza el pico del norte en un tamaño gigante, siendo un swell super-sólido y con periodos altos puede que conecte con el bowl del oeste y sea un espectáculo náutico sin precedentes que no vas a poder encontrar en otra ola.

Me di cuenta cuando volví a Mavericks. Guardo mucho respeto por la ola y sin embargo muchos locales me decían tú estás loco tio. Me estaban catalogando de loco por ir a intentar remar Jaws con esos swells un tío que acababa de pasar ese mismo día dos espumas debajo del agua.  

Mavericks con componente oeste hace un efecto slab que hace echarse para atrás a cualquiera de los riders del mundo por muy majara que esté.

Para la preparación he estado muy en contacto con Pedro Liria de Azti Tecnalia. A pesar de que Greg Long, Ian Walsh y muchos de ellos han compartido cuales son las direcciones apropiadas y las formas en las que actúa en base a estas, Pedro me ha ido proporcionando información sobre los picos más altos de cada marejada. Me informaba de que no se habían visto mares así en los últimos veinte años.

Gracias a la llamada del Eddie Aikau hemos podido estar más tranquilos. Ha habido sesiones compartidas con los locales sin ningún tipo de stress y fluyendo y de risas. Una auténtica maravilla en ese aspecto.


¿Has visto diferencias entre tu preparación-habilidad y la del resto de la gente en el agua en esas sesiones?

Me he sentido más identificado de lo que me imaginaba. Me ha llamado la atención observar el instinto de supervivencia que a todos nos aflora cuando te viene el santo marrón encima. Desde la primera sesión empecé a trabajar referencias dependiendo si estaba atacando a la izquierda o la derecha o si estaba en el pico del norte o en el bowl del oeste. Para las series grandes tenía mis referencias.

Cuando entraba el santo serión escapaban todos. Y muchas veces intentaba estar muy calmado sin ansiar la ola y esperando mi turno. Mi objetivo no era marcarme el tanto sino llamar la atención respecto a que pensaran este tio que acaba de llegar aquí lee el mar muy bien y tiene mucha paciencia. Quería ganarme el sitio y el respeto de la gente desde la humildad, la determinación y desde la capacidad de interpretación del mar. Las primeras dos sesiones fueron en base a esta decisión que había tomado. Algo que me resultaba muy frustrante. Cuando venía la serie siempre había uno que se iba más adentro, se daba la vuelta y bueno, dejabas la ola pasar.

Pero no he visto demasiada diferencia. Creo que las referencias allí son gente como Kai Lenny, Albee Layer, que son las canteras que trabajan las líneas en ola grande, performance, y Shane Dorian, Greg Long e Ian Walsh. Estaba deseando estar allí con mis tablas para quedarme sin excusas y hacerme unos drops de verdad. No he visto grandes diferencias en cuanto a lo que parte técnica se refiere. Me atrevería a afirmar que no solo me he ganado el respeto con los valores que he apuntado antes sino con otro tipo de habilidades que se demuestran con las trazadas que vas dibujando en la ola, o viendo como arriesgas con convicción y confianza para apurar más o menos.

En ese aspecto me he ido soltando cada vez más y sintiéndome más cómodo. Los demás tampoco son superhéroes. Son de carne y hueso y los ves escapar y patalear para no ser cazados como hace todo el mundo. Pero son unos grandes maestros con una gran determinación que saben cómo escoger, cuales son las bombas, cómo atacarlas y la verdad es que he aprendido, he aprendido muchísimo en estos últimos días.

Como anécdota te puedo contar que en una de las primeras sesiones estaba esperando y esperando, entró una serie gigante y de repente salió todo el mundo en estampida, incluído Shane Dorian porque eso se contagia. Y yo miraba atrás y pensaba que acorde con mis referencias cruzadas estaba en una ubicación prácticamente gps y veía que estábamos bien situados respecto a otras series gigantes que habían entrado. Pero ahí es cuando dices, a ver, no vayas de listo que tienes aquí a los más chalaos y más escarmentados del mundo y están remando con cierta intensidad, así que chaval escapa de aquí.

Luego ya en otras sesiones fui a mi rollo con mi lectura y evidentemente cuando apuras puedes quedarte solo y vendido pagando el exceso de confianza. Pero es parte del juego. Y es la otra cara que siempre tienes que probar. No vale salir invicto de Jaws si no te comes un buen serión en el pico del norte desde arriba hasta abajo. Sería como jugar a la ruleta dando solo un gatillazo. Hay que hacer frente a eso.

¿Qué sentiste al ver que estaban todos los mitos allí?

Por un lado puede resultar un poco vergonzoso cuando los tienes cara a cara por no saber cómo se llama alguno. Al mismo tiempo lo gracioso el presentarte como un desconocido pero al estar en el pico formar parte de ese círculo tan inaccesible. Hay un mínimo respeto por estar en esas sesiones de forma continua. A veces me cuesta distinguir quién es quién hasta que se presenta. A veces conoces los nombres pero no les has puesto cara. Son situaciones graciosas. Es muy reconfortante el haber trabajado durante tantos años y el haber compartido sesiones con gente tan en la élite como Greg Long, Mark Healey, Ian, Dave Wassel y muchos otros. Genera cierto aprecio, sobre todo cuando superas sus expectativas que ellos tenían en cuanto a las olas que hemos compartido con ellos, las habilidades y la logística de coordinación que tenemos tanto Jerome y yo. Todos esos aspectos son elementos muy importantes para generar un vínculo de confianza único. Trabajo en equipo y disfrute.

Al aterrizar allí solamente habiendo avisado a Greg e Ian y entrar y ver a Mark Healey gritando tu nombre en el pico y otro tanto Keali’i cuando tú estás tratando de pasar desapercibido te hace sentirte más arropado y más cómodo entre tantos grandes. Poco a poco vas animando a la gente tanto en sus take-offs como en sus tortazos y según avanzan las sesiones todo es más familiar.

¿Qué es Skull Base?

Es mi familia en Hawaii. Hemos hecho tanta amistad que son como hermanos. Quiero dar las gracias a toda la familia Walsh incluyendo a sus padres y a todo el equipo al completo. Cuando la primera visión que ves dentro de un entorno completamente blanco y que estás tratando de enfocar, ver unos puntitos negros que cada vez se hacen más grandes acudiendo a tu rescate pues es la puta hostia.

Para que lo entendáis mejor. Desde el punto profesional es una marca fundada por los hermanos Walsh y sus colegas. Este año Skull Base ha sido premiada a la mejor empresa emprendedora de Hawaii por su trabajo y labores sociales. Tienen una flota enorme de motos de agua. Coordinan todo el tema de salvamento en Jaws. Es la puerta para entrar con buen pié en la isla. Tienen formación muy profesional con los navy seals de salvamento. Son muy buena onda y su lema es “All you need” “Todo lo que necesites”. Desde un rodaje para una superproducción hasta una sesión pequeña, barcos, motos, planes de rescate y viajes entre islas. Son gente muy respetada. A priori parece mucho dinero porque son mil dólares por día pero cuando les ves arriesgar como arriesgan no es dinero.

¿Cómo se vive la vibra hawaiiana? El escenario, el compañerismo, la naturaleza.

En alguna sesión he estado solo en el pico mientras la gente hacía tow-in y ha habido momentos que te emborrachan de lo afortunado que te hace sentir. Miras a tierra y ves un paraje verde lleno de palmeras…A pesar de estar frente a un acantilado un poco hostil (RISAS), ves un background con toda una foresta verde de cocoteros y piñas y es una maravilla. Es precioso. Me sentía muy afortunado. Sobre todo al ir compenetrándome con aquellas personas. Pensaba que el surf estaba muerto pero he vuelto de Hawaii diciendo el surf está vivo. Al menos en la ola grande y cuando no se trata de competir. Si accedes debidamente e intentas respetar aunque los demás se salten tus propios tiempos. Si sigues siendo paciente mostrando templanza y hablas desde el corazón te da pié a que ellos mismos te vayan arropando. Pasa a ser una amistad y de ahí a un sentimiento de familia para que todos estemos bien. Como en el alpinismo cuando coincides en ciertos parajes hostiles. Ahí es donde la gente se tiene que unir.

Con Skull Base hemos accedido a puntos que son inaccesibles si no los conoces. Donde no llega ningún turista. No estamos acostumbrados a ese tipo de parajes. Pillando unas olitas en esas bahías escondidas me sentía como si tuviera doce años cogiendo mi primera ola.

¿Sigue habiendo Soul Surf en olas grandes o prima el conseguir la foto para los sponsors?

Existe el Soul Surfing. En las últimas sesiones el pico estaba mucho más descongestionado y veía el puro disfrute de la gente. Sin ansia, sin perseguir a los fotógrafos al salir. Si habían documentado las olas que habían pillado bien y sinó también.

Por otro lado había gente que iba remando o tirándose desde un barco tratando de conseguir su momento de gloria que al ver motos piensan que van a ser rescatados. Pero si no contratan a nadie no se les va a ir a rescatar ya que si estos chicos pierden la moto esa gente no se la va a remunerar y tienen que jugarse la vida constantemente. Esas ansias de salir en la foto las estoy empezando a ver en nuestras costas. Hay que hacer las cosas bien. Es algo que me empieza a preocupar cada vez más.


Probablemente has marcado un antes y un después tras clavar la bandera en Hawaii de esta manera…

Muchos me han felicitado pero he estado haciendo un árduo trabajo hoy en día del que la gente no es consciente y eso mismo me ha supuesto destinar el presupuesto de mis sponsors a esa investigación. Ha sido una etapa difícil pero que me ha dado cierto prestigio y otras oportunidades. Aunque haya perdido unos años golosos me encuentro en mi mejor época de surfing de ola grande y más ganas que nunca. Con más facilidades que nunca debido a las amistades que tengo.



¿Te gustaría enviar un mensaje a los lectores, o agradecer algo a alguien?

A Skull Base, Shawn, Luke e Ian, DK, Kolomona, Curtis, Kaipo, y un largo etc…



Preguntas de los lectores:

¿Te has visto alguna vez en una situación que te haya hecho replantearte lo que haces? Si es así, ¿cómo lo has superado?

Si he estado en situaciones en las que he visto en peligro mi integridad física pero como suelo decir eso se puede ligar a un exceso de confianza, una mala lectura, no coger el punto a los tiempos…quizás he estado en más de las que debería. Pero siempre he ligado esas malas experiencias a esos errores que se pueden cometer, prometiéndome que si salgo de esta ese error no lo voy a volver a cometer pero nunca pensando en que no voy a volver a meterme en las olas grandes.

Es verdad que cuando estás bien asentado en el verano tienes tus momentos de reflexión y quizás ese día no te sientas que seas capaz de mover el mundo y la parte sensata empieza a preguntarte tio, esto que haces Axi ¿te merece la pena? Si lo miramos en cuanto a lo que me reporta no me compense económicamente ni esa gloria que viene en un segundo o tercer plano para mí no debería ser el motivo suficiente para hacer esto; con lo cual la respuesta me viene cuando la marejada coge una intensidad extraordinaria y cuando se ponen todos los colores en el mapa siento que mi sitio esta allí y no en otro lugar.

He tenido buenas liadas como agotamientos por falta de oxigenación en todo el cuerpo, y con sensaciones de ver en blanco y negro, chiribitas, no poder coger aire por fracturas de costillas cuando expulsas y eres incapaz de respirar cuando se te va a echar la siguiente ola gigante encima, rebotando en paredes con escombro…he hecho todo tipo de locuras y de todas ellas he aprendido y creo que he gestionado mis miedos bien.


¿Hay tanta diferencia entre las olas grandes que tenemos aquí y las de Hawaii?

Jaws es increíble, tienes una autopista delante de ti con un túnel enorme que se avecina pero por lo general es relativamente seguro para poder salir por tus medios por el canal.

Tenemos olas que podríamos comparar con Jaws o Mavericks pero que no son frecuentadas por su peligrosidad. Un ejemplo es Agiti. Si tuviéramos la oportunidad de remarla, aunque yo ya lo he hecho. Todos sabemos que no se pueden cometer errores. La cercanía a las rocas hacen de esta ola muy insensata de intentarla en remada tradicional.

Tenemos muchas casi-ola como suelo decir. La ola de San Antón yendo hacia el oeste delante del faro de Getaria. Allí hay otra ola que hace un slab, que es el fenómeno que hace Mavericks cuando está de oeste y coge el bowl delante del pico, que se alza y coge de la base igual que Agiti. Esa última succionada te hace volar cayendo el labio hasta su propia base. Son olas que están prácticamente vírgenes.

La sacudida de Mavericks y Jaws tienen una fuerza impresionante. He visto muros y carvernas gigantes avanzando a velocidades que te dejan atónito. Eso es difícil comparar con otras. Pero podemos decir que los retos aquí cuando está muy sólido no andan lejos. Es un gran entrenamiento para afrontar un desafío de ese calibre.


¿Cómo te pones los vaqueros con los huevos tan grandes que tienes?
RISAS. Pues cojo un huevo y me lo lanzo por encima de un hombro, cojo el otro y encima del otro. Los llevo en la chepa y la gente se piensa que llevo el Patagonia hinchado. Es coña. El efecto reside en que no soy muy de pantalones pitillo. Soy más de pantalón ancho y holgado. Aunque la chavala intenta cambiarlo.

¿Cómo superas tus miedos?

Echándole la culpa a los errores. El Mar no genera malas experiencias, no va a castigarte. Va a darte lecciones de humildad. Al Mar tienes que entrar con todo el respeto y humildad del mundo. En el momento en que te confías, que empiezas a priorizar otros factores que deberían quedar en la orilla como ansiar la gloria, etc.. Que esas experiencias sean tu escarmiento no tu bloqueo, lo que te impida desarrollarte como surfista. Todo eso lo suelo empezar a hacer cuando estoy bajo el agua.

Ahora lo reconozco, una de las promesas que hice es que no iba a entrar más por la izquierda de Roka Puta porque andaba rebotando en marea alta un día en el que no había gente vigilando con el mar subiendo. Pero hoy es el día que no entro por la izquierda pero entro por Playa Gris. RISAS. Intento canalizar esos temores antes de que se arraiguen.

Los miedos los tiene todo el mundo o cierta preocupación. Pero cuando le das más espacio que se merece no vas bien. Debajo del agua es bueno distraer tu mente con pensamientos positivos. No estar alimentando los temores, si invocas a los fantasmas despiertan y no es conveniente.

¿Cuál es la ola que sigues surfeando en tu cabeza cuando cierras los ojos?

Yo creo que Roka Puta. Porque es la que me ha curtido y es la que me ha contribuido en otro tipo de surf, en el surf de performance en ola grande. Me imagino en ese tubo gigantesco conectando con la arruga con la seta que sale y conectando con el segundo bowl y continuando de nuevo dentro de una caverna gigante. Es difícil pero en ocasiones cuando está gigante se levanta un muro imponente y puede que la ola ruede sin que le afecte tanto la roca. Cuando se da ese tipo de olas es una World Class sin duda alguna.

También un drop en una ola gigante en Playa Gris a remo.

Quizás una pirámide gigantesca en nuestra querida y secreta ola Tiralín en Marruecos que es un pequeño efecto como Nazaré.

Quizás en Nazaré en una ola gigantesca. O también en el Sahara cuando nos evadimos de todo surfeando olas de un par de metros entre amigos y fluyendo como pocas veces lo haces en la vida, sin preocupación alguna, sin cobertura, a lo hippie total con lo más fundamental. Buscando estar en el momento apropiado en el pico y disfrutar de la ola. Que la mayor de tus preocupaciones sea dosificar el agua. Es una maravilla.

Eso antes de este viaje RISAS. Ahora están en mi mente estas tres olas. Todo es Mavericks, Jaws y Todos Santos. Que también me imagino haciendo algo extraordinario en ellas.

dimarts, de maig 10, 2016

1.321 Koala haundi bat. Un gran Koala. A great Koala.

Koala. Foto: Lu Aguas
Koala. Foto: Eric Chauché.

Gallo y Koala


Mikel Agote, Koala, Axi Muniain, Ibon Amatriain e Igor Muniain. 


























Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Os dejo hoy con la entrevista publicada en el número 182 de la 3sesenta. Ondo ibili!


Edward S. Curtis (1868-1952) pasó gran parte de su vida retratando y describiendo las costumbres y estilo de vida de los indios de Norteamérica. Entre ellos, convivió con los apsarokes, posiblemente la tribu más evolucionada y fiera entre los guerreros.

Entre sus hábitos tenían uno que consistía en adoptar nombres graciosos como “Liebre Moteada”, “Mocasines Peludos”, “Perro Viejo”, “Buey Grande”, o “Va Delante”, con la intención de provocar la simpatía de los espíritus protectores. Todos ellos eran grandes guerreros que desafiaban los escenarios de batalla más difíciles, casi siempre con éxito y determinación.

Hoy entrevisto a Koala (Ibon Illarramendi), miembro de una cuadrilla de Zarautz que ha dado mucho que hablar y escribir en las páginas del surf. Como asistente de las más grandes figuras como Ibon Amatriain, Mikel Agote y Axi Muniain, ha vivido experiencias que el resto de mortales hemos de conformarnos con imaginar a través de sus intensas palabras y también de los que han sido asistidos por él. Sin olvidar su papel como uno de los fieles asistentes de Gallo en los baños diarios.


¿cuántos años tienes?

Cuarenta y dos

¿eres el primer surfista en la familia?

Si, la verdad es que si.

Kanguro, Gallo, Patxipollo, Panda, Koala? ¿Qué demonios pasa en Zarautz con los motes de animales?

Jajajaja. Joe, pues no lo se. Esos somos la cuadrilla. Menos panda somos los que siempre hemos andado juntos. Y respecto a olas grandes Kanguro e Ibon cogían olas muy buenas y muy grandes prácticamente mano a mano.

¿cómo empezaste a surfear?

Pues con diez años. Les pedía la tabla a los socorristas y así empecé hasta que me compré mi primera tabla, una Mark Richards twin-fin.

¿recuerdas tus primeras olas?

Recuerdo sobre todo quedarnos hasta el anochecer con olas buenas en Zarautz cuando apenas había gente, con Ibon y con Ganuza. Yo recuerdo que en la ikastola había muy poca gente que surfeara, como Joseba Iriondo, pero en mi curso no había nadie más. Hoy día hay muchos niños que surfean.

¿a qué edad te empezaste a interesar por las olas grandes?

Yo es que fui ciclista durante bastante tiempo. El primer baño de olas grandes fue en Sorgin-Etxe, la gran ola de Deba, con dieciséis años. Íbamos con un ocho pies como mucho que me dejó Ibon, aquí apenas existían los pintxos. Estabamos Nick Lavery, Kanguro, Ibontxo, Mario que era corchero de Sopelana creo recordar y Peio el amigo de Zumo.

Las olas estaban de unos cuatro metros. Casi al anochecer. Pues de pronto nos entró una serie de seis. Ibon pilló la primera ola y la siguiente nos barrió a todos los demás. Yo acabé llorando del susto. Nos pegó una buena paliza. No teníamos ni chalecos ni nada. De hecho esa serie estaba grabada por Nerea, ¡igual en beta! (risas). Peio que es un tio que aprendió en Meñakoz aún se acuerda de aquél día.

La primera ola grande que surfeé fue Karramarro, como paso intermedio. Luego Deba y luego Roka Puta. Después empezamos con las motos en el año 2.000 en Playa Gris.

Como Pukas tenía dos motos yo empecé de moto de apoyo llevando a un cámara al canal donde no había peligro. Como yo tenía el PER (título de patrón de embarcaciones de recreo) me llamaron. Yo no cobraba nada por aquello, lo hacía por placer. Luego empezó el cachondeo y les decía me tendréis que pagar con un par de olas. Y así fue, la primera ola con tow-in que pillé fue Playa Gris con cinco o seis metros. Es una ola muy noble. Es mucho más sencilla que Isla Pancha o Agiti. A Agiti me he asomado con Axi pero ya prácticamente entrando un día en la ola, había mucho viento y no le di da miedo.

Las mayores aventuras las he tenido con Axi. Cuando ha estado todo desfasado, todo roto. La que pilló en Tximistarri en Igeldo, fue conmigo de piloto. Ese día La Mar rompió todos los diques, fueron los maretones de febrero de 2014. La Mar estaba terrible, llena de troncos. No salió nadie más.

Pero Agiti es la peor. Mucho respeto. Hay unas cuevas impresionantes allí abajo.


¿Cuál ha sido la ola que más te ha impresionado?

La ola de Axi en Galicia. La derecha. Es más una vez fuimos Axi, Ibon, Aritz, Pablo, Mikel, Indar y yo. Y solo le dio Axi. Le lanzó Pablo que tiene mucha visión de la ola y lanza muy suave. Estaba muy muy grande.

¿La más grande que has surfeado?

Isla Pancha. Esa va mutando, no es como Playa Gris. Allí pillé mis olas más grandes.

Has asistido a grandes surfistas como Ibon Amatriain, Mikel Agote, Axi Muniain, Indar Unanue, etc… Has tenido que vivir grandes aventuras con ellos. ¿Cuál es la que más recuerdas?

Tengo tantas… Al principio íbamos mucho a Isla Pancha con Ibon y con Agote y luego ya con Axi investigamos mucho por Costa da Morte. Íbamos cuando hacía malo, bueno, de todas las maneras. Axi ha encontrado las olas pero nos hemos pegado horas de salir con tiempo malísimo e igual pasábamos seis horas en moto. En Costa da Morte ves explotar unas olas increíbles desde esa perspectiva. Tengo imágenes imborrables en la mente, pierdes hasta la noción del tamaño de las olas. Olas imposibles de coger. Pero ver cómo se forman, igual de diez, doce metros o más, es impresionante.

Estos surfistas son diferentes entre ellos. Con Ibon y Mikel es todo más calculado. Con Axi es todo más revolucionado. Igual me llama y me dice si en un par de horas salimos para Galicia. Conducir toda la noche, llegar allí a las tres de la mañana, dormir hasta las seis, trajes, motos y siete horas explorando con la moto. Con todos muy bien. Las experiencias con el camión de Axi han sido muy guapas. Era un lujo tener un camión tan bien equipado. Es como un comando del surf.

En esas aventuras hay un riesgo muy alto si las cosas se tuercen. ¿Cuál ha sido la más complicada?

La de Punta Galea. Volvíamos de un trip y necesitaban motos de rescate a última hora y nos apuntamos. Y pasó lo que pasó. Fui a rescatar a Pilou y no soltó el aro que les damos para ayudarles a subir a la camilla. Entonces fue como un ancla y no hubo manera de pasar la espuma. En Francia hemos superado espumas más grandes. Pero bueno, son cosas que pasan. Andamos como el gato y el ratón… A todos se nos han ido motos a las rocas. Lo peor fue por el golpe que me llevé en el muslo al chocar contra las rocas y eso que iba bien protegido. Luego estuve todo el día en el campeonato hasta que acabó y a la vuelta paré en la gasolinera a repostar y me desmayé. Tuvieron que llamar a la ambulancia.

¿Alguna anécdota que recuerdes especialmente?

Nos ha pasado de todo. Ruedas pinchadas, pararnos la Guardia Civil. Te ven con alerta roja, con motos en el remolque y tablas. Pero no nos han multado nunca por entrar al agua. Incluso la Ertzaintza al ver quienes son los surfistas nos dejan pasar.

En Galicia, la gente es muy maja y te explican dónde están sus lugares especiales, el guardia de Costa da Morte Xoxé nos ayudó mucho. Un saludo para todos ellos. 

También me gustaría agradecer a Axi, Pablo, Ibon y Mikel haberme dado la oportunidad de ir con ellos porque no todo el mundo vive esto.


¿A qué países has viajado?

A México, Puerto Escondido un par de veces, la primera de luna de miel y la segunda con Palotes; Indonesia, Canarias, Marruecos y Galicia a menudo. Allí coincidíamos mucho con Tony Butt, gran conocedor de la costa y oceanógrafo.

¿Has tenido encuentros con animales en el agua?

Bueno, hemos visto saltar grandes peces en Galicia. También hemos pillado unos percebes enormes. Pero no cogíamos muchos, solo un par de kilos para la cena en el camión. En sitios inaccesibles. Y con permiso del guarda Xoxé (jajaja, risas). En California focas que sacan la cabeza de repente. Y en Indonesia desde Uluwatu ballenas.

¿Cómo ha sido tu papel de caddy con Gallo?

Pues entramos juntos al agua y también fuimos juntos al campeonato de California. Pero no solo entro yo con él al agua, entra más gente. Cuando no estoy trabajando pues ahí andamos. Somos amigos desde hace muchos años.


¿Crees que la gente joven se está aproximando demasiado rápido a las olas grandes?

Creo que a veces si. No puedes subir un ocho mil sin haber practicado antes en montañas más pequeñas. Pues con las olas es igual. Para entrar en Roka Puta un día grande hay que estar preparado. Que vayan poco a poco. Que no por llevar un chaleco te vas a salvar. Las mayores comidas las he tenido con chaleco. Estuve diecinueve segundos bajo el agua, me dio tiempo a coger un chupito de aire y me cayó la siguiente encima. Y era un día de tres metros. Cuidado.

Y hay que saber por dónde hay que salir antes de entrar al agua.


AXI MUNIAIN SOBRE KOALA


1- ¿Cómo conociste a Koala?

Koala es una de esas personas que te encuentras a diario en el agua, cogimos confianza con rapidez y no tardamos en compartir unas cervezas al principio y odiseas o aventuras en la actualidad. 

2- ¿Cual ha sido su papel y qué aporta en sesiones de olas grandes?

Koala representa comer de fabula cuando asistimos en camión y es que el jodío tiene buena mano en la cocina y no solo eso, sino que es por excelencia el piloto que suele acudir asistiendo al cámara. Es como comenzó todo; luego su confianza y experiencias fueron creciendo y se animaba a hacer de water patrol. Koala representa una fiel alternativa para cuando otros prefieren optar por desafíos mas accesibles. Lo que siempre pide a cambio de su apoyo es ponerle en un par de olas.

3- ¿Cómo lo describirías como persona?

Mr. Koala es un tipo grande, de sangre caliente al igual que servidor y con un gran corazón. Un tío entregado y dispuesto a seguirte si lo que se augura es una aventura digna. Siempre dispuesto a ayudar, con lo que aprovecho para agradecerle su apoyo incondicional.

4- ¿Recuerdas alguna anécdota destacable sobre Koala?

Me vienen varias a la cabeza...Pero recalcaría los momentos emblemáticos vividos en el camión contemplando como preparaba la cena mientras circulaban las imágenes de la jornada en la pantalla.
Tenían que repetirme todas las olas. Suelo estar hipnotizado con los preparativos tras una jornada de adrenalina. 


IBON AMATRIAIN SOBRE KOALA


1- ¿Cómo conociste a Koala?
Le conozco desde que era un crio. Desde pequeño ya se le veia que era un tio duro. Una de las personas que mas veces seguidas he visto caerse en una rampa de patin y volverlo a intentarlo una y otra vez. Lo que aguantaba...

2- ¿Cual ha sido su papel y que aporta en sesiones de olas grandes?
A Koala siempre le ves en todas las salsas cuando hay olas grandes. Tiene mucha experiencia  y muchas horas pilotando la moto con condiciones serias. Desde que hay gente como Koala que vigila a la gente los dias de olas grandes, hay mucha mas seguridad en el agua y eso se agradece un montón. 

3- ¿Cómo lo describirías como persona?
Un tio legal, alguien que sabes que no te va a fallar cuando le necesitas.



GALLO SOBRE KOALA

¿Cómo conociste a Koala?

Es un amigo de toda la vida. Aparte de conocerle dentro de la peña del surfing de la playa era de nuestra cuadrilla. Porque en la playa había distintas cuadrillas de distintas generaciones.

¿Cuál ha sido su papel en las sesiones de olas grandes?

Es una persona a la que siempre le ha gustado coger olas grandes. Siempre que ha tenido la oportunidad de estar con la gente que pilla olas grandes ha estado ahí. Es una persona que tiene las cosas claras y una persona con la que se puede contar. Por eso se apoyan en él, porque saben que tiene las cosas claras y eso es muy importante para coger olas grandes. Cosas claras en cuanto a tomar determinaciones, en cuanto a cómo hay que salir de situaciones difíciles o cómo resolver un determinado problema. Eso es muy, muy, muy importante.

¿Cuál ha sido su papel como caddy tuyo?

Cuando me quedé ciego, y es de agradecer, toda la gente viene al hospital y te da mucho apoyo. Luego en el día a día, la gente que te ayuda son pocos. Una de ellas es Koala. Eso supone que si no fuera por él surfearía la mitad de días. Ahí se ve quién es un amigo de verdad y es una persona muy importante para mí. Le debo mucho. Le estoy muy agradecido.

¿Recuerdas alguna anécdota destacable de Koala?

Pues tenía una tabla. Una Mark Richards de dos quillas naranja fosforita con la que estaba todo flipado y siempre le decíamos que le faltaba la “R” de Registrado y que por eso no era una Mark Richards. Koala se mosqueaba y nos reíamos a cuenta de eso muchísimo. También era un poco más joven y le vacilábamos. Y como pasábamos mil horas en la playa y nos aburríamos pues empezábamos a hacer bromas.

¿Cómo le describirías como persona?

Una gran persona con un corazón muy grande a la que le molestan mucho las injusticias.






dimecres, de juny 24, 2015

1.304 AXI. Winter memories.




Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria.

Guardo estas fotos con especial cariño. Fue uno de los primeros mares fuertes de este invierno. Con un intenso viento terral estaba experimentando con nuevas perspectivas, que aunque más planas, muestran un escenario más completo, más lleno.

Me gustan por la textura del agua, por el contraste de la tabla roja de Axi, por el foco que se fue a las setas que forman las rocas cerca de la superficie, por las estelas del viento Sur y por la naturalidad con la que surfeó Axi Muniain.

Hoy he visto un anuncio de una marca de zapatillas con el que debe ser un corredor profesional de alto nivel. El claim decía algo como: Su vuelta de honor es tu tiempo en carrera.

Para Axi fue un baño de toma de contacto, para la mayoría de los surfistas una sesión inalcanzable para disfrutar desde fuera.

Ondo ibili kukureaders y ¡buen verano!