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dijous, de juny 09, 2011

900 Pumping

Odeiaren bidaia 150. El viaje de Odei 150.

Hoy el piko estaba que se salia. Creo que he batido mi tiempo en el agua con cinco horas y media seguidas con el cuatro tres. Sin duda una de las mejores sesiones de mi vida. Pero esque no podia salirme. Series de hasta dos metros. Y otra y otra y otra mas. Estoy guardando olas en la mochila para recordarlas si un dia por lo que sea no puedo surfear o no hay. Para estar tranquilo, incluso si pasan varios dias. Seguir tranquilo. Al final, temblando de frio he salido al anochecer. Ayer pensaba mientras veia un video de surf: Este viaje esta siendo lo mas cercano que estado nunca a la vida que llevan los surfistas profesionales, viajando y surfeando. Aunque ellos no tienen que limpiar habitaciones o trabajar en la recepcion para pagar el alojamiento. Jaja.

Lo siento pero no hay fotos, se me fue la luz en el agua.

Ondo ibili kukureaders de esta radio imaginaria.

dimecres, de juny 08, 2011

899 Maaike.




Odeiaren bidaia 149. El viaje de Odei 149.

Egun on kukureaders de esta emisora imaginaria. Aún tengo muchas fotos de Australia que quiero compartir con vosotros. Esta es una de ellas. Maaike, bugueando en Gas Bay. Fue un día de poca gente y olas muy buenas. Uno de los últimos y muy muy especiales días en Margaret River.

Ondo segi kukureaders!

diumenge, de juny 05, 2011

898 Aotearoa! New Zealand!



Odeiaren bidaia 148. El viaje de Odei 148.

Egun on kukureaders de esta radio imaginaria envuelta en helechos.

Por fin llegué a Auckland. De noche. Al día siguiente hasta Hamilton y de allí en un bus de línea lleno de chavales que salían del cole hasta Raglan. Las tablas al bus sin problemas, aunque estaba lleno, padentro, un pulpo y listo. Viendo el paisaje me quedé con la boca abierta, precioso. Y los niños se iban bajando por las granjas. Y así llegué a Raglan. Un pueblecito majo. Y de allí hasta el hostal en un taxi local. El backpackers, subiendo hacia la montaña Karioi. Rodeado de helechos de hasta 6 metros o más, como palmeras. Era mi cumpleaños.

Al día siguiente bajé a la bahía a ver si pillaba mis primeras olas en el mar de Tasmania. Vi dos tios en el agua y tras caminar por las rocas negras de volcán me tiré. Y resultó ser una de las mejores sesiones de todo el viaje. Un metrón perfecto. Una izquierda juguetona y rapida con sección tubera. Una pasada. ¿Cuántos? 5, contándome a mí. Montones de giros. Eso sí, hay que bombear rápido. Una cremallera. En el agua conocí a dos hermanos muy majos, de madre maorí.

Ese baño, mi regalo de cumpleaños. Eskerrik asko Aotearoa. New Zealand.

Desde el escritorio de la habitación número 7 viendo los helechos tras la ventana y con un poco de incienso nag champa..

Ondo segi kukureaders. Gracias por leer. Aio!













divendres, de maig 27, 2011

897 Tom's shark. Tomaren tiburoia. El tiburón de Tom.




Odeiaren bidaia 147. El viaje de Odei 147.

Tras una visita al taller de Precision Equip, el pequeño Ford se quedó sin batería. Mea culpa, me dejé las luces encendidas. Mientras el cargador que Tom me prestó hacía su trabajo charlabamos sentados en la vieja mesita de madera bajo la sombra del árbol frente a la tienda.

Se me ocurrió preguntarle si había visto alguna vez un tiburón (Tom es un gran narrador de historias). Se le iluminó la cara y con una mueca de pirata en su boca me dijo:

-Tengo la historia de tiburonesmás flipante que hayas escuchado nunca.

Me froté las manos y me volví a sentar en la mesa. Iba a ser buena. Prometía.

…un buen día salí a navegar con mi tabla de Windsurf en la pequeña bahía de Gracetown. Al salir había algo de viento y enfilé por la parte de Southpoint. No había nadie más en el agua y cuando decidí regresar hacia la costa el viento cesó. Era un poco tarde y pensé que me llevaría un buen rato regresar; supuse que practicamente al anochecer. Empecé a jugar con la vela para aproximarme a tierra.

Vi algo blanquecino en el fondo y pensé:

-Oh, no sabía que había arena a esta altura.

Pero de pronto se movió y me di cuenta de que era un tiburón. Pensé que tendría poco más de metro y medio a primera vista, por lo que sin preocuparme demasiado seguí a lo mío. De pronto, a unos metros de mi salió uno de sus costados y pensé que era algo más grande de lo que me había parecido; de entorno a los 2 metros. No había ni una gota de viento. Lo seguí con la mirada. Dio una vuelta y se colocó detrás de mí, siguiéndome. Yo avanzaba muy despacio.

Un pez brilló en el fondo y esa cosa se sumergió a la velocidad del rayo.

La adrenalina ya corría por mis venas. La costa demasiado lejos. Regresó. Y se colocó justo bajo mi tabla. Entonces me di cuenta de que era monstruosamente grande. Asomaba unos 50 centímetros a cada lacdo de la tabla, un 8’6; asomaba aún más por el nose y el tail. Me daba la sensación de levitar encima del agua. No avanzaba.

Me imaginaba los titulares en la prensa:

-Shaper local atacado por gran tiburón blanco.

Adiviné en el agua, a unos metros, una ráfaga de viento que iba a golpear en mi vela a los pocos segundos. Mi salvación.

-Voy a hinchar la vela, coger velocidad y salir de aquí de una vez por todas. Pensé.

Como supuse, el viento golpeó la vela, me recliné para hacer contrapeso…y tan pronto como llegó paró de golpe.

El tiburón había avanzado unos metros. Me ví con medio cuerpo sumergido en el agua. El tiburón comenzó a girar rapidamente. Entonces vi su gran ojo negro. Nos miramos.

-Si, nos conocemos. Yo se quién eres tú y yo se quién eres tú.

Pensé que lucharía, que haría todo lo posible para sobrevivir. De una forma que es físicamente imposible, no se cómo, conseguí aferrarme a la vela y volver a subirme a la tabla. Se volvió a colocar debajo de mí. Encallé en las rocas. Paso a paso caminé hasta el nose y entonces pisé tierra. Arrastré el equipo unos metros más allá, obcecado.

Intenté ver donde estaba. –Mejor me siento un poco-pensé.

Me sobrevinieron convulsiones, mi cuerpo empezó a temblar violentamente y de mi garganta brotó un gemido muy intenso.

Me repuse. Estaba en North Point y tenía que caminar hasta el otro lado de la bahía. Pensé que no se lo contaría a nadie, pero cuando llegué a la licorería y me crucé con el tendero le grité todo lo que me había pasado como si estuviera loco. Las personas que allí estaban me tranquilizaron.

Dos días más tarde un pescador entró en mi tienda para hablar de una reparación.

-Que tipo de pescador eres?-le pregunté.
-Soy un pescador de tiburones.

Le conté mi historia y me dijo que si era tan grande picaría en sus anzuelos, lo cazarían.

A los pocos días así fue. El White Pointer, el gran tiburón blanco medía 4’5 metros y pesaba una tonelada. Estuvo alrededor de Tom durante 30 minutos.

-Lo sentí por él-me dijo Tom.
-Eres el mejor narrador de historias de la historiaTom.
-Ven, te voy a enseñar un dibujo que hice el día que me pasó, del tiburón en relación a mi tabla (un 8'6). Y un viejo recorte de periódico con la foto de la captura.


diumenge, de maig 22, 2011

896 Magic Bullet. Ta 33. Y 33. And 33.



Odeiaren bidaia 146. El viaje de Odei 146.

En un viaje especial tiene que haber una tabla especial. Pero no quería cualquier tabla. Esperaba encontrar una que fuera diferente. Sentir que tenía que hacerla en un lugar concreto, diferente. Y así ha sido. En Margaret River.

Con 40 años de shape a su espalda y 50 de surf, he tenido la suerte de que Tom Hoye haya creado una pequeña maravilla a medida para sustituir mi anterior tabla, con la que sinceramente no estaba al cien por cien satisfecho. Si habéis leído la última 3sesenta (un año al ritmo de las olas), ya sabéis quién es Tom. Uno de los mejores surfers en Santa Cruz en los 60. Uno de los primeros 10 surfers instalados en Margaret River en los 70..

Esta vez he decidido romper los tabús de las tablas cortas. He optado por subir un poco tanto de volumen como de anchura respecto a la tabla anterior. 6’1, 18 ½, 2 3/8. Y además, estaba cansado de tablas que se rompen con la mirada. Así pues: 6 onzas en el bottom y arriba 4 + 4 + un parche de 4 para el pié de atrás. Sacrificar un poco de peso por una tabla resistente no me importa lo más mínimo. Y además tiene que aguantar mis casi 80 kilos.

Y estoy encantado. Tras más de un mes surfeándola puedo decir que es la mejor tabla que he tenido nunca. Toda una obra de arte en el bottom, muchísimos detalles de shape que desconocía y que funcionan. Y el punto de volumen extra me ayuda a pillar más olas. Es una bala. Magic bullet. Myth braker.

Y nada, que hoy es mi cumpleaños, ya son 33, cómo pasa el tiempo! Habrá que aprovecharlo, o que? Aunque me gustaría mucho que estuvierais conmigo en este día, sabéis que estoy haciendo algo muy especial en mi vida y pasaremos muchos cumpleaños juntos. Así que un muxu gigante desde un nuevo destino que pronto os revelaré. Sentado en el suelo de una estación de autobuses de un nuevo país para mi. Wifi gratis! Y un bus que llega en media hora para llevarme a una gran ola. Ondo ibili kukureaders!










895 Uretara. Al agua. To the wata!

Odeiaren bidaia 145. El viaje de Odei 145.

dissabte, de maig 21, 2011

894 Fish and Chips

Odeiaren bidaia 144. El viaje de Odei 144.

Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria.

En el fish and chips de Esperance, antes de ir a buscar un lugar donde pasar la noche nos dimos un homenaje. Podías pedir tiburón además de varios peces distintos pero por cosas del karma me gusta pensar que si yo no como tibu, el tibu no me come a mi. :) Ese fish and chips tenía un ambiente marinero muy chulo. Sencillo, con mesas de madera. Muy de pueblo, con redes en las paredes. Un buen sitio para comunicarnos con la familia, los amigos y el mundo. Ondo ibili kukureaders!


divendres, de maig 20, 2011

893 Road Trip II.

Odeiaren bidaia 143. El viaje de Odei 143.
















892 Opari bat. Un regalo. A present.

Odeiaren bidaia 142. El viaje de Odei 142

Al amanecer...

dimarts, de maig 17, 2011

891 Ezkutapen. Misterio. Mistery.




Odeiaren bidaia 141. El viaje de Odei 141.

Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Ayer fue un día intenso. Por la mañana visitamos por última vez a nuestros amigos aborígenes del Centro Cultural Aborigen Wardan. Tuvimos la enorme suerte de ser los únicos visitantes y de coincidir con Bill, el jefe espiritual de la comunidad. Las historias y contactos con la naturaleza que nos narró nos dejaron con una bonita tormenta de ideas en la cabeza. Mucha sabiduría tiene esta gente, no dejéis de visitarlos cuando vayáis a Margaret River. Con esta visita me voy satisfecho de haber conocido su perspectiva. De haber saboreado su conocimiento. Su mensaje. Luchar a través de la cultura para que las futuras generaciones no alberguen racismo ni destrucción a la naturaleza. Y que los aborígenes recuperen su legítimo lugar en Australia.

Por la tarde, con tormenta, nos metimos al agua en Southside con series de hasta 2m. Los peces estaban agitados. Estabamos 5 personas en el agua. Yo no lo vi pero dos locales comentaron que acababan de ver un tiburón de entre 2 y 3 metros. Justo delante nuestro, entre las rocas del fondo. Uno de ellos comenzó a tirar agua con las manos hacia delante y a decir -Fuck off!- como hablandole al tiburón. El otro local subió las piernas en la tabla; me dijo que es por la tormenta y la falta de visibilidad por lo que mucha gente no entra. Por los tiburones. No estaban de broma, habíamos hablado con ellos todo el baño, nos animamos mutuamente al pillar olas y de pronto se pusieron muy serios. Si creo que vi una sombra pasando sobre una de las zonas de arena del fondo, un claro. Y los peces saltaban por todas partes. Llevábamos una hora y cuarto en el agua. Un rayo en el horizonte ya nos convenció para salir del agua. Oscuridad. Tiburones y rayos..Una última ola y nos salimos.

Un día muy intenso. Ondo ibili kukureaders!

diumenge, de maig 15, 2011

890 Frenchman Peak

Odeiaren bidaia 140. El viaje de Odei 140.

Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. En mi viaje hacia el Este encontré una montaña. Una montaña mágica que era importante para los aborígenes antes de que los colonos la llamaran Frenchman Peak. Al no haber más montañas alrededor la vista desde su cima es impresionante y la sombra que proyecta alrededor parece la de una pirámide de Egipto. Desde allí desubrí una ola rompiendo solitaria. Que disfrutéis de la vista, pegad un grito al llegar a la cima. Yo lo hice. Ondo segi.