dimarts, de setembre 06, 2016

1.324 Pablo García. Erraldoi bat isiltasunean. Un gigante en el silencio. A giant in the silence.

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Photo by Jabi Iraizoz



Photo by Greg Rabejac

Photo by Greg Rabejac

















entrevista a Pablo García

por Jabi Iraizoz


La primera vez que vi a Pablo surfear fue un día en una derecha de roca un día de surf cualquiera hace unos cuantos años. Escuché como contaba historias de olas lejanas e imposibles de uno de sus recientes viajes a otros surfistas mientras esperábamos la serie. Me pregunté quién sería.

Recientemente, con el corazón encogido, pude observarle pilotar la moto de agua con precisión de neurocirujano en la noche cerrada en olas de cuatro metros, esquivando con maestría enormes espumas una y otra vez.

Pero este hostelero profesional no se queda tranquilo solamente en la titánica tarea de asistir a Axi Muniain en sus aventuras. Cuando cierra la persiana, no importa la hora que sea ni los kilómetros por recorrer, si hay una sesión grande y buena, es muy probable que Pablo esté y se lleve una de las bombas del día.   


¿Cómo llegaron las olas a tu vida y empezaste a surfear?

Mis padres eran hosteleros y tenían dos bares en el malecón de Zarautz. El Náutico y el Marina. Comíamos allí y hacíamos nuestra vida en torno al primero, frente al mar. De ver a la gente insistí en tener una tabla hasta que la conseguí. Tenía ocho años.

¿Y las olas grandes?

Pues poco a poco. Iñigo Idigoras y Axi son amigos de toda la vida y empezó la cosa cogiendo un poquito más un poquito más y también por escapar de las multitudes. Es algo que no soporto, surfear con mucha gente. Era una vía de escape para estar tranquilo. El pique con el colega, que si este se ha cogido una de dos y medio, pues yo también. Con catorce y quince años ya empezamos a movernos por los spots de referencia. Fue progresivo.

Y por supuesto con la referencia de Ibon Amatriain. Siempre nos hemos fijado en él para seguir sus pasos de pionero en nuestra costa.

¿Cómo te fue en competición?

Hace años hacía todo el Circuito Vasco, también bastantes pruebas del Ballantines. En su día los EPSA. No se me daba mal pero llegó un punto en el que no me llenaba mucho. Cogí el bar muy joven y muchos fines de semana tenía que trabajar coincidiendo con los campeonatos. Y como ya había conseguido buenos resultados no me seguía mereciendo la pena. Prefería cogerme días para viajar y disfrutar surfeando que no competir.   

¿Cuál ha sido la ola más grande que has surfeado?

En Playa Gris. Al día siguiente de la gran ola que pilló Ibontxo. No estaba tan grande pero de repente entró una serie gigante. Era la época en la que todavía no usábamos ni chalecos de tow-in ni tablas pesadas ni todo lo que hay ahora pero con todas las ganas. Fue en el 2007-2008. Esa a tow-in. A remada tradicional probablemente este invierno en Roka Puta.

¿Cuál ha sido la peor comida de tu vida?

Fue en México la primera vez que fui la primera vez que entré al agua. En Pascuales. Me comí una serie de siete olas en la que lo pasé muy mal. Estaba muy grande.

¿Cómo se vive una comida en una ola de más de cinco metros a nivel físico, mental y emocional?

Lo más importante es estar preparado mentalmente. Los tres factores son importantes porque si estás bien físicamente vas a aguantar mucho mejor y eso te sube el control mental. Si entras al agua pensando que está demasiado grande vas mal. Tienes que entrar al agua tranquilo.

La experiencia también es muy importante. Saber que tu cuerpo puede aguantar debajo del agua mucho más de lo que tu cabeza cree. Afrontar las cosas con serenidad.

¿Qué pasa por tu cabeza cuando estás ahí abajo en la oscuridad?

Intento pensar lo menos posible. Pienso tranquilo, ya has estado antes aquí y siempre has salido. No hay prisa, ya saldré. Ahora con los chalecos etc…todo suma.

¿Qué estadios pasas bajo el agua?

Eso depende mucho del sitio donde estés. Por ejemplo en Roka Puta te sacude muy fuerte pero sabes que no estás profundo, que en cuanto eso pare sales enseguida. En Galicia te mueve muchísimo el mar, de repente te suelta y entonces es caída al vacío, a la profundidad. He tenido dolor de cabeza y oídos del cambio de presión súbito. Donde rompe la ola cubre muy poco pero justo después hay mucha profundidad. Es todo muy tranquilo pero sientes que estás muy abajo.

¿Qué se siente al bajar una ola así?

En el momento estoy muy concentrado en hacerlo todo bien y no caerme. Ya cuando paso esa situación crítica llegan las sensaciones al sacar el bottom y me llega la emoción de haberlo hecho, que buena.

¿Cómo te afecta la adrenalina a lo largo de un día largo de olas grandes?

Al principio de la sesión es cuando más adrenalina bombeas. Por mucho que lleves tiempo mirándolo desde fuera, ahí es cuando te vas a enfrentar a lo que hay. Luego, tras la primera ola me voy relajando. Después de varias olas te relajas. Aunque hayas comido ves que todo ha ido bien. Te vuelve a subir cuando viene la serie del día pero al principio está a flor de piel, casi ni hablas.

Esos días son muy pocos y estamos todo lo posible en el agua, hasta que el cuerpo aguante. Llevamos barritas energéticas en la moto. He llegado a estar once horas en el agua, aunque eso fue en olas más pequeñas, en Namibia, en el tubo increíble. Y como tienes que remontar andando pues comes algo y bebes agua al pasar delante del coche.

Cuando las olas son muy buenas sacas fuerzas de donde no hay. En cuanto sales del agua y te cambias no puedes ni moverte.

¿Cómo gestionas el miedo?

Catalogar el miedo es muy complicado. Tengo muy claro hasta donde llegan mis límites. Si que hay días que al entrar piensas que está un poco más grande. Pero voy muy bien acompañado. Y entre todos creamos una sensación de equipo. Nos cuidamos. Cuando estás solo se dispara. Ahora llevamos una moto más de apoyo por si falla una tener la otra. El miedo es peligroso. Si tengo miedo de verdad no tengo ningún problema en no entrar al agua.

A Axi le sigo bastante pero por ejemplo en Agiti le puedo lanzar en olas y yo igual no tirarme porque es una ola con unas consecuencias muy serias que da mucho respeto. Yo calculo muy bien las cosas y no tengo nada que demostrar a nadie. A veces entro y me quedo observando un rato desde el canal. Es una línea muy delgada.

Háblame de Galicia.

Allí hemos alucinado. Cuando cuadran todas las condiciones hemos disfrutado de lo que siempre hemos querido, olas grandes y tuberas, muy muy huecas. Al llegar allí pensamos buah¿qué es esto? Una ola de cinco metros tubera no es nada habitual. Lo que más me ha llenado.

Galicia es increíble no solo por las olas. Los parajes, la tranquilidad, la gente. Todo me llena allí. Me encanta.

Axi se lamenta de que en más de una ocasión han puesto una foto tuya pillando bombas en revistas de surf con su nombre en el pié de foto ¿Quién es Axi Muniain para ti?

Es normal porque vamos muchísimas veces juntos. Como él es más mediático pues los medios se han enfocado mucho en él.

Axi es amigo mío desde hace veinte años. Es un compañero de surf increíble que es el que te hace mejorar. Es el mejor en olas grandes de aquí. No hay nadie que se le parezca.

¿Y si le dan alas a nivel mundial?

Tiene que hacer un sobreesfuerzo para poder ir a Hawaii. Es porque es de aquí. Si hubiera sido francés estaría mucho mejor esponsorizado para poder seguir las marejadas. Está perfectamente capacitado para estar en lo más alto.


Cómo compaginas tu trabajo en el Bar Bederen, punto de reunión de los surfistas más core de Zarautz, con el surf.

Lo llevo bastante bien porque el surf que a mí me gusta es el de invierno y hay menos gente en el bar. Puedo dejar a alguien al cargo a no ser que sea fin de año. Pero también he salido a las cuatro de la mañana con el coche sin dormir para Galicia para llegar y entrar al agua un día grande. También me pasa aquí, porque suelo trabajar de noche y dormir de día. A veces me he metido en Roka Puta habiendo dormido tres horas, de seis de la mañana a nueve.

¿A qué países has viajado con tu tabla?

México, Perú, Indonesia, Sudáfrica, Namibia, Maldivas, Irlanda, Francia, Portugal, Marruecos y Australia. Muchos de ellos repetidos. Cuando me gusta un sitio repito.

Has tenido encuentros con animales en el agua.

Lo típico con delfines. Pero una vez con un tiburón en Australia. Vi una aleta bastante cerca y no lo dudé. Me di la vuelta y remé hacia la orilla y no pasó nada.

¿Qué ola sigues surfeando en tu cabeza? (pregunta solicitada por un buen amigo y lector, Mikeldi de Markina).

Pascuales en México. Es mi pequeño paraíso. Cuando me meto en la cama se me va la cabeza allí.

¿Quieres añadir algo más?

Pues que si hago lo que hago es gracias a mis amigos, a Iñigo Idigoras y a Axi. Ahora también con Jerome, partner de Axi en el agua. Me gustaría dar las gracias también a Gallo por los entrenamientos que he hecho con él y porque es un tio increíble y se merece todo mi respeto. También a Indar y la gente con la que surfeamos por aquí. Y por supuesto a Koala que siempre da el callo. Y cómo no a Mikel Agote y a Ibontxo, por observarle como un ejemplo a seguir.



Axi Muniain sobre Pablo García

Para mí Pablo es uno de los riders más grandes que ha parido madre en toda la Península. Es un tío que se las mata callando. Le caracteriza su silencio pero su constancia le hace brillar. Ha sufrido muchas injusticias a la hora de publicar porque cuando era Pablo surfeando ponían mi nombre y liadas de este tipo en publicaciones internacionales importantes. Pero es un grande. Pablo está en todos los temporales y siempre que Jerome no puede él responde como un titán, da igual las condiciones que sean. Ha estado en mil batallas.

Aunque él no surfee me echa un capote para que la pueda liar yo. Tengo desde el mayor agradecimiento hasta la mayor estima hacia él. Un tío grande en coraje y sensatez, muy calculador. No es muy explosivo. Tiene sus momentos de euforia como todos pero generalmente después de la sesión. Va progresivo, empezando frío y puede terminar acabando el más chalado de toda la p*** sesión. ¡Ese es Pablo García para mí!

Eli Saez sobre Pablo García

Conocí a Pablo cuando tenía el pelo más largo que yo hace catorce años. Me dio mi primer trabajo en su antiguo bar el Dada. Descubrí la gran persona que aún sigue siendo hoy. Humilde, trabajador y otro loco de las olas con un valor enorme. Cuando están juntos Axi y él en el agua me siento tranquila porque hacen un gran equipo. Al fin y al cabo ¡lo llevan en la sangre¡

dimarts, de juliol 26, 2016

1.323 Ongi etorri Adriana! Bienvenida Adriana! Welcome Adriana!

Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria.

Hoy damos la bienvenida a Adriana, la segunda hija de Paula y Borja.

Ongi etorri Adriana! Hace tres añitos dábamos la bienvenida a tu hermana Julia (http://kukurustan.blogspot.com.es/search/label/ongi%20etorri) y como a ella te damos la bienvenida a este loco planeta de agua, al pequeño y precioso planeta azul.

Tienes una página en blanco delante de tí. Has tenido la enorme suerte de ir a parar a un lugar muy bueno, desde el que partes con ventaja para ir descubriendo y disfrutando tu vida que ha empezado ahora. Con gente que te quiere mucho y que te va a ayudar siempre que lo necesites. Este que escribe es uno de ellos.

Que lleves tu vida con rumbo firme llena de buenos valores y que además tengas suerte en tu viaje, en el que nunca vas a estar sola. Y si te apetece, vas a tener un montón de tablas de surf a mano, así que nos veamos en el agua de aquí a unos añitos.

Ondo ibili! Que estés bien!



dissabte, de juliol 23, 2016

1.322 El viaje de Odei.

Gabon kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Os dejo con la campaña de mi libro El viaje de Odei. Odei significa nube en euskera y se llama así porque las nubes viajan donde quieren. Ondo ibili!


Hola amigos! He escrito “El viaje de Odei” pero necesito vuestro apoyo para poder publicarlo y distribuirlo mediante esta campaña de crowfunding. Desde 18 euros os llevaréis el libro con vuestro nombre en una de las páginas de cortesía!
https://libros.com/crowdfunding/el-viaje-de-odei/
Kaixo lagunok!
"El viaje de Odei" liburua idatzi dut baino argitaratzeko eta banatzeko zuen laguntza behar dut crowfunding kanpaina honen bidez. 18 eurotatik, liburua eraman dezakezu eta zuen izena aurreko orrietan agertuko da.

https://libros.com/crowdfunding/el-viaje-de-odei/
Dear friends. I have written and designed “El viaje de Odei” (The Journey of Odei) but I need your support to be able to publish and distribute it by this crowfunding campaign. Starting by 18 € you will get the book with your name on one of the courtesy pages!
https://libros.com/crowdfunding/el-viaje-de-odei/

dimarts, de maig 10, 2016

1.321 Koala haundi bat. Un gran Koala. A great Koala.

Koala. Foto: Lu Aguas
Koala. Foto: Eric Chauché.

Gallo y Koala


Mikel Agote, Koala, Axi Muniain, Ibon Amatriain e Igor Muniain. 


























Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Os dejo hoy con la entrevista publicada en el número 182 de la 3sesenta. Ondo ibili!


Edward S. Curtis (1868-1952) pasó gran parte de su vida retratando y describiendo las costumbres y estilo de vida de los indios de Norteamérica. Entre ellos, convivió con los apsarokes, posiblemente la tribu más evolucionada y fiera entre los guerreros.

Entre sus hábitos tenían uno que consistía en adoptar nombres graciosos como “Liebre Moteada”, “Mocasines Peludos”, “Perro Viejo”, “Buey Grande”, o “Va Delante”, con la intención de provocar la simpatía de los espíritus protectores. Todos ellos eran grandes guerreros que desafiaban los escenarios de batalla más difíciles, casi siempre con éxito y determinación.

Hoy entrevisto a Koala (Ibon Illarramendi), miembro de una cuadrilla de Zarautz que ha dado mucho que hablar y escribir en las páginas del surf. Como asistente de las más grandes figuras como Ibon Amatriain, Mikel Agote y Axi Muniain, ha vivido experiencias que el resto de mortales hemos de conformarnos con imaginar a través de sus intensas palabras y también de los que han sido asistidos por él. Sin olvidar su papel como uno de los fieles asistentes de Gallo en los baños diarios.


¿cuántos años tienes?

Cuarenta y dos

¿eres el primer surfista en la familia?

Si, la verdad es que si.

Kanguro, Gallo, Patxipollo, Panda, Koala? ¿Qué demonios pasa en Zarautz con los motes de animales?

Jajajaja. Joe, pues no lo se. Esos somos la cuadrilla. Menos panda somos los que siempre hemos andado juntos. Y respecto a olas grandes Kanguro e Ibon cogían olas muy buenas y muy grandes prácticamente mano a mano.

¿cómo empezaste a surfear?

Pues con diez años. Les pedía la tabla a los socorristas y así empecé hasta que me compré mi primera tabla, una Mark Richards twin-fin.

¿recuerdas tus primeras olas?

Recuerdo sobre todo quedarnos hasta el anochecer con olas buenas en Zarautz cuando apenas había gente, con Ibon y con Ganuza. Yo recuerdo que en la ikastola había muy poca gente que surfeara, como Joseba Iriondo, pero en mi curso no había nadie más. Hoy día hay muchos niños que surfean.

¿a qué edad te empezaste a interesar por las olas grandes?

Yo es que fui ciclista durante bastante tiempo. El primer baño de olas grandes fue en Sorgin-Etxe, la gran ola de Deba, con dieciséis años. Íbamos con un ocho pies como mucho que me dejó Ibon, aquí apenas existían los pintxos. Estabamos Nick Lavery, Kanguro, Ibontxo, Mario que era corchero de Sopelana creo recordar y Peio el amigo de Zumo.

Las olas estaban de unos cuatro metros. Casi al anochecer. Pues de pronto nos entró una serie de seis. Ibon pilló la primera ola y la siguiente nos barrió a todos los demás. Yo acabé llorando del susto. Nos pegó una buena paliza. No teníamos ni chalecos ni nada. De hecho esa serie estaba grabada por Nerea, ¡igual en beta! (risas). Peio que es un tio que aprendió en Meñakoz aún se acuerda de aquél día.

La primera ola grande que surfeé fue Karramarro, como paso intermedio. Luego Deba y luego Roka Puta. Después empezamos con las motos en el año 2.000 en Playa Gris.

Como Pukas tenía dos motos yo empecé de moto de apoyo llevando a un cámara al canal donde no había peligro. Como yo tenía el PER (título de patrón de embarcaciones de recreo) me llamaron. Yo no cobraba nada por aquello, lo hacía por placer. Luego empezó el cachondeo y les decía me tendréis que pagar con un par de olas. Y así fue, la primera ola con tow-in que pillé fue Playa Gris con cinco o seis metros. Es una ola muy noble. Es mucho más sencilla que Isla Pancha o Agiti. A Agiti me he asomado con Axi pero ya prácticamente entrando un día en la ola, había mucho viento y no le di da miedo.

Las mayores aventuras las he tenido con Axi. Cuando ha estado todo desfasado, todo roto. La que pilló en Tximistarri en Igeldo, fue conmigo de piloto. Ese día La Mar rompió todos los diques, fueron los maretones de febrero de 2014. La Mar estaba terrible, llena de troncos. No salió nadie más.

Pero Agiti es la peor. Mucho respeto. Hay unas cuevas impresionantes allí abajo.


¿Cuál ha sido la ola que más te ha impresionado?

La ola de Axi en Galicia. La derecha. Es más una vez fuimos Axi, Ibon, Aritz, Pablo, Mikel, Indar y yo. Y solo le dio Axi. Le lanzó Pablo que tiene mucha visión de la ola y lanza muy suave. Estaba muy muy grande.

¿La más grande que has surfeado?

Isla Pancha. Esa va mutando, no es como Playa Gris. Allí pillé mis olas más grandes.

Has asistido a grandes surfistas como Ibon Amatriain, Mikel Agote, Axi Muniain, Indar Unanue, etc… Has tenido que vivir grandes aventuras con ellos. ¿Cuál es la que más recuerdas?

Tengo tantas… Al principio íbamos mucho a Isla Pancha con Ibon y con Agote y luego ya con Axi investigamos mucho por Costa da Morte. Íbamos cuando hacía malo, bueno, de todas las maneras. Axi ha encontrado las olas pero nos hemos pegado horas de salir con tiempo malísimo e igual pasábamos seis horas en moto. En Costa da Morte ves explotar unas olas increíbles desde esa perspectiva. Tengo imágenes imborrables en la mente, pierdes hasta la noción del tamaño de las olas. Olas imposibles de coger. Pero ver cómo se forman, igual de diez, doce metros o más, es impresionante.

Estos surfistas son diferentes entre ellos. Con Ibon y Mikel es todo más calculado. Con Axi es todo más revolucionado. Igual me llama y me dice si en un par de horas salimos para Galicia. Conducir toda la noche, llegar allí a las tres de la mañana, dormir hasta las seis, trajes, motos y siete horas explorando con la moto. Con todos muy bien. Las experiencias con el camión de Axi han sido muy guapas. Era un lujo tener un camión tan bien equipado. Es como un comando del surf.

En esas aventuras hay un riesgo muy alto si las cosas se tuercen. ¿Cuál ha sido la más complicada?

La de Punta Galea. Volvíamos de un trip y necesitaban motos de rescate a última hora y nos apuntamos. Y pasó lo que pasó. Fui a rescatar a Pilou y no soltó el aro que les damos para ayudarles a subir a la camilla. Entonces fue como un ancla y no hubo manera de pasar la espuma. En Francia hemos superado espumas más grandes. Pero bueno, son cosas que pasan. Andamos como el gato y el ratón… A todos se nos han ido motos a las rocas. Lo peor fue por el golpe que me llevé en el muslo al chocar contra las rocas y eso que iba bien protegido. Luego estuve todo el día en el campeonato hasta que acabó y a la vuelta paré en la gasolinera a repostar y me desmayé. Tuvieron que llamar a la ambulancia.

¿Alguna anécdota que recuerdes especialmente?

Nos ha pasado de todo. Ruedas pinchadas, pararnos la Guardia Civil. Te ven con alerta roja, con motos en el remolque y tablas. Pero no nos han multado nunca por entrar al agua. Incluso la Ertzaintza al ver quienes son los surfistas nos dejan pasar.

En Galicia, la gente es muy maja y te explican dónde están sus lugares especiales, el guardia de Costa da Morte Xoxé nos ayudó mucho. Un saludo para todos ellos. 

También me gustaría agradecer a Axi, Pablo, Ibon y Mikel haberme dado la oportunidad de ir con ellos porque no todo el mundo vive esto.


¿A qué países has viajado?

A México, Puerto Escondido un par de veces, la primera de luna de miel y la segunda con Palotes; Indonesia, Canarias, Marruecos y Galicia a menudo. Allí coincidíamos mucho con Tony Butt, gran conocedor de la costa y oceanógrafo.

¿Has tenido encuentros con animales en el agua?

Bueno, hemos visto saltar grandes peces en Galicia. También hemos pillado unos percebes enormes. Pero no cogíamos muchos, solo un par de kilos para la cena en el camión. En sitios inaccesibles. Y con permiso del guarda Xoxé (jajaja, risas). En California focas que sacan la cabeza de repente. Y en Indonesia desde Uluwatu ballenas.

¿Cómo ha sido tu papel de caddy con Gallo?

Pues entramos juntos al agua y también fuimos juntos al campeonato de California. Pero no solo entro yo con él al agua, entra más gente. Cuando no estoy trabajando pues ahí andamos. Somos amigos desde hace muchos años.


¿Crees que la gente joven se está aproximando demasiado rápido a las olas grandes?

Creo que a veces si. No puedes subir un ocho mil sin haber practicado antes en montañas más pequeñas. Pues con las olas es igual. Para entrar en Roka Puta un día grande hay que estar preparado. Que vayan poco a poco. Que no por llevar un chaleco te vas a salvar. Las mayores comidas las he tenido con chaleco. Estuve diecinueve segundos bajo el agua, me dio tiempo a coger un chupito de aire y me cayó la siguiente encima. Y era un día de tres metros. Cuidado.

Y hay que saber por dónde hay que salir antes de entrar al agua.


AXI MUNIAIN SOBRE KOALA


1- ¿Cómo conociste a Koala?

Koala es una de esas personas que te encuentras a diario en el agua, cogimos confianza con rapidez y no tardamos en compartir unas cervezas al principio y odiseas o aventuras en la actualidad. 

2- ¿Cual ha sido su papel y qué aporta en sesiones de olas grandes?

Koala representa comer de fabula cuando asistimos en camión y es que el jodío tiene buena mano en la cocina y no solo eso, sino que es por excelencia el piloto que suele acudir asistiendo al cámara. Es como comenzó todo; luego su confianza y experiencias fueron creciendo y se animaba a hacer de water patrol. Koala representa una fiel alternativa para cuando otros prefieren optar por desafíos mas accesibles. Lo que siempre pide a cambio de su apoyo es ponerle en un par de olas.

3- ¿Cómo lo describirías como persona?

Mr. Koala es un tipo grande, de sangre caliente al igual que servidor y con un gran corazón. Un tío entregado y dispuesto a seguirte si lo que se augura es una aventura digna. Siempre dispuesto a ayudar, con lo que aprovecho para agradecerle su apoyo incondicional.

4- ¿Recuerdas alguna anécdota destacable sobre Koala?

Me vienen varias a la cabeza...Pero recalcaría los momentos emblemáticos vividos en el camión contemplando como preparaba la cena mientras circulaban las imágenes de la jornada en la pantalla.
Tenían que repetirme todas las olas. Suelo estar hipnotizado con los preparativos tras una jornada de adrenalina. 


IBON AMATRIAIN SOBRE KOALA


1- ¿Cómo conociste a Koala?
Le conozco desde que era un crio. Desde pequeño ya se le veia que era un tio duro. Una de las personas que mas veces seguidas he visto caerse en una rampa de patin y volverlo a intentarlo una y otra vez. Lo que aguantaba...

2- ¿Cual ha sido su papel y que aporta en sesiones de olas grandes?
A Koala siempre le ves en todas las salsas cuando hay olas grandes. Tiene mucha experiencia  y muchas horas pilotando la moto con condiciones serias. Desde que hay gente como Koala que vigila a la gente los dias de olas grandes, hay mucha mas seguridad en el agua y eso se agradece un montón. 

3- ¿Cómo lo describirías como persona?
Un tio legal, alguien que sabes que no te va a fallar cuando le necesitas.



GALLO SOBRE KOALA

¿Cómo conociste a Koala?

Es un amigo de toda la vida. Aparte de conocerle dentro de la peña del surfing de la playa era de nuestra cuadrilla. Porque en la playa había distintas cuadrillas de distintas generaciones.

¿Cuál ha sido su papel en las sesiones de olas grandes?

Es una persona a la que siempre le ha gustado coger olas grandes. Siempre que ha tenido la oportunidad de estar con la gente que pilla olas grandes ha estado ahí. Es una persona que tiene las cosas claras y una persona con la que se puede contar. Por eso se apoyan en él, porque saben que tiene las cosas claras y eso es muy importante para coger olas grandes. Cosas claras en cuanto a tomar determinaciones, en cuanto a cómo hay que salir de situaciones difíciles o cómo resolver un determinado problema. Eso es muy, muy, muy importante.

¿Cuál ha sido su papel como caddy tuyo?

Cuando me quedé ciego, y es de agradecer, toda la gente viene al hospital y te da mucho apoyo. Luego en el día a día, la gente que te ayuda son pocos. Una de ellas es Koala. Eso supone que si no fuera por él surfearía la mitad de días. Ahí se ve quién es un amigo de verdad y es una persona muy importante para mí. Le debo mucho. Le estoy muy agradecido.

¿Recuerdas alguna anécdota destacable de Koala?

Pues tenía una tabla. Una Mark Richards de dos quillas naranja fosforita con la que estaba todo flipado y siempre le decíamos que le faltaba la “R” de Registrado y que por eso no era una Mark Richards. Koala se mosqueaba y nos reíamos a cuenta de eso muchísimo. También era un poco más joven y le vacilábamos. Y como pasábamos mil horas en la playa y nos aburríamos pues empezábamos a hacer bromas.

¿Cómo le describirías como persona?

Una gran persona con un corazón muy grande a la que le molestan mucho las injusticias.






dimecres, d’abril 06, 2016

1.319 Ongi etorri Noa! Bienvenida Noa! Welcome Noa!

Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Hoy damos la bienvenida a Noa. 

Ongi etorri Noa! Que tu viaje por la vida sea muy fructífero. Que la luz te acompañe y que disfrutes del regalo de la vida. Que viajes a muchos países. Que conceptos como comercio justo o ecológico que a nosotros nos suenan aún muy lejanos sean algo común en tu adolescencia. Que veas ballenas saltando en el horizonte y a los lobos por la península. 

Has tenido mucha suerte de aterrizar en esta parte del planeta azul, es tuyo, disfrútalo y cuidalo. Tus aitas ya han escrito tu nombre en la arena así que ya tienes un pié en La Mar. Sonríe mucho y de momento deja que te cuiden y a descubrir. 

La mejor de las suertes Noa! Oso ondo ibili. 



dimarts, de març 08, 2016

1.318 Marta Húercanos. Elkarrizketa, entrevista, interview.






Entrevista a Marta Huércanos.

Por Jabi Iraizoz

Encuentro en Marta la vitalidad que te da la mirada sincera de La Mar. De una

mujer fuerte con bonitos valores que tiene mucho que contar en cuanto al

recorrido de nuestro surf se refiere. Con tres décadas de surf en su mochila sus

ojos han presenciado el cambio tanto desde la competición en los años ochenta

como del free surf. De vez en cuando se sigue dejando ver buscando tubos y giros

en Gros, aunque cada vez se pierde más a menudo entre olas ocultas y La Sierra de

La Culebra para observar a los lobos con su familia.


¿Cómo llegó el surf a tu vida?

Pues un día, hace muchísimos años, me acerqué a Gros y vi gente en el agua. Vi

aquello y me dije esto lo tengo que probar.

¿Eres la primera surfista de la familia?

Si.

¿Cómo llegaste al agua? ¿Tus primeras olas?

Yo vivía en Ondarreta. Cuando había olas en el tenis siempre estábamos jugando

con el txampero, con el pirautxo cuando eramos unos niños.

Las primeras olas eran como estar en una lavadora todo el rato (RISAS). Era

siempre un juego de una manera o de otra. El día que vi las tablas sabía que aquello

me iba a encantar.

¿Cómo era la antigua ola de Gros? 

Era un pico con un rebote que se producía en los dos muros que había. Era más

pico que ahora. Cuando salía buena, la verdad es que era una ola muy buena. Sobre

todo la izquierda aunque tampoco era nada espectacular.

En cuanto a la playa prefiero la playa de ahora porque hay mucho más sitio. Si no,

tal y como han evolucionado las cosas no sé que hubiera pasado.

En un día bueno, ¿cuántas personas podría haber en el agua?

Pues no tengo ni idea. Porque antes no contábamos la gente que había. Ahora hay

tanta gente que si  la cuentas. Ibas al agua y ya sabías que ibas a estar bien. Ni te

planteabas eso. Antes se estaba muy cómodo. Estabas a las olas, no al stress del

buitreo que hay ahora.

Además de la ola ¿hay algo que eches de menos de la antigua playa?

La tranquilidad. Era otro surf. El surf ha cambiado mucho.

Ahora la playa está mucho más limpia. Muchas veces surfeábamos rodeados de

excrementos en el agua, que era horrible. Te picaba la piel. Unas cosas han

mejorado mucho y otras no.

¿Cómo era el ambiente por aquí en El Muro?

Muy bueno. Nos unía el surf.

Debió de ser una época conflictiva respecto a la política y las drogas…

Sí, claro que sí. Fueron unos tiempos de muchísimos cambios y fueron tiempos

complicados en algunos aspectos, de estos que comentas.  Las drogas estaban tan

presentes en la calle que era tan fácil acceder a ellas como comerse un chicle.

He escuchado más de una vez la teoría de que en Euskadi entraron tantas

drogas para aplacar de alguna manera el fervor político de la juventud.

Puede ser. Era un poco sospechoso que fuera tan extendido.  Nos tocó vivir esa

época que en otros aspectos, como el surf, fue maravillosa.

¿Y cómo eran la música y los conciertos?

Pues muy divertidos. Yo creo que es la mejor música, la música de los setenta, los

ochenta y noventa .Ver a Bowie, Police, Supertramp, Pink Floyd,  etc, etc, en directo

imagínate …

Aparte la clásica que también me gusta mucho. Aunque esa no se escuchaba mucho

por aquí en El Muro (RISAS).

¿Qué importancia tiene el surf en tu vida?

Es muy importante en mi vida. Es parte de ella y algo que me aporta mucho.

¿Organizas tu vida entorno al surf?

En la medida que se puede. Ya hubo una época en que fue así, el surf era lo

primero.

¿Podrías vivir lejos de La Mar?

Si, y de hecho he vivido lejos algunas veces, pero siempre poco tiempo y lo echas

muchísimo de menos. ¿Qué vas a hacer? Llevarlo lo mejor que puedes.

Gros tiene la fama de ser una playa con un localismo fuerte. En aquella época 

se ayudaba a la gente nueva o ¿tenían que ganarse el respeto hasta hacerse 

un hueco?

Me sorprende tu pregunta. Yo creo que como es una playa urbana no tiene un

localismo marcado, creo que casi siempre que estás en el agua hay gente que no

conoces, no veo yo que sea una playa con un localismo fuerte. Ya podía haber más

respeto por los locales, me gustaría mucho. ¿Antes se ayudaba a la gente nueva? No

sé, antes había sitio para todos y los que empezábamos nos quedábamos en donde

no molestábamos y donde no era peligroso hasta que aprendíamos. Ahora esto es

un desmadre y un desastre. A veces es casi imposible surfear.

¿Cuándo empezaste había gente dura en el agua u os daban la bienvenida? 

Entonces no había problemas como hay ahora, no había esta vorágine. Antes tu

objetivo para surfear era observar las condiciones climatológicas. Ahora mi

prioridad es evitar las aglomeraciones de gente en el agua. Hay X olas para todos.

En un campo de fútbol no pueden jugar tres equipos. En el agua igual.

¿Cómo ves el futuro del surf?

No sabes cuantas veces me lo pregunto. ¿A dónde vamos a llegar? ¿Vamos a poder

seguir surfeando? Esto va a más. A través de las escuelas siempre hay un goteo de

gente que se va quedando. Tengo mis fantasías sobre arrecifes artificiales que

creen  olas surfeables y que favorezcan la fauna y flora marinas.

Cuéntanos una sesión que se te haya quedado grabada en la memoria.

Hay tantas, son tantos años...buenísimas y maravillosas pero probablemente mi

surf no sea tan bueno como para tener sesiones en la memoria en que haya hecho

cosas tan buenas.

Bueno, no es lo que tengo entendido. Un día empezaste a competir. Es difícil 

encontrar un palmarés tuyo pero fuiste campeona de España y también diste 

caña a nivel europeo. 

Si fueron cuatro o cinco años campeona de España y quedé tercera de Europa. Lo

pasamos muy bien. Fue una época muy divertida. Tengo muy buenos recuerdos de

irnos por toda la costa a competir. A Somo , a Bakio, Francia, Mundaka, etc…

Nos juntábamos todos los de todas las playas del Cantábrico y de otros lugares.

Había muy buen ambiente. Nos íbamos con las tiendas de campaña, que buenos

tiempos, que suerte tengo de haber vivido todo esto.

¿Tuviste algún mentor? ¿Entrenador?

Nada, es que no existía. No había nada de esto por aquí. Era un surf al feeling total.

Yo creo que nadie entrenaba. Ni se sabía que hacer un entrenamiento fuera del

agua podía ayudar, ni te veías para corregirte, nada de nada. Creo que la primera

vez que hice esto fue hace unos 4 años, figúrate  ja ja. En las competiciones

europeas veías las grandes diferencias entre los países participantes. Otros tenían

entrenadores, se preparaban, viajaban a Reunión, Tahiti, etc… Aquí surfeábamos a

nuestro aire.

Y aun así quedaste tercera de Europa. 

Si, y Juan Gárate. Hubo muy buenos resultados de gente de aquí. Éramos los más

salvajes de todos (RISAS).

Volviendo a la playa. ¿Crees que se puede entender el localismo de una 

manera sana o educacional no violenta?

Si claro que sí. No solo en el surf. Pero respetar allá donde vayas, más aún fuera de

tu casa, es básico para todo y en el surf exactamente igual. Sin necesidad de llevarlo

a extremos como sitios en los que no te dejan entrar al agua.

En el agua no hay regulación. Sí que hay normas no escritas pero cada uno las tiene

que aplicar por sí mismo, sin que nadie ni nada te obligue de verdad. Fíjate que

bonito es esto.

¿Qué lugares has visitado con tu tabla?  

Pues no muchos. Porque antes no se viajaba tanto ni tan lejos. Ir a Canarias era ya

una pasada. La gente se iba allí con sus furgonetas. Y se hacían unos buenos

campamentos de cántabros, gallegos, etc… Yo pasé varios inviernos allí.

También he visitado Irlanda, Marruecos, Maldivas y Estados Unidos.

¿Encontraste tu ola? 

Sí, he surfeado olas muy buenas.

Ya. Pero esa sonrisa que te ha salido…

 (RISAS). Me ha salido porque muchas veces nos vamos tan lejos y a veces el

paraíso está  mucho más cerca de lo que creemos. Mi ola ya la he encontrado.

No tan lejos pero no aquí en Gros. 

Exacto. (RISAS). Me has pillado.

No insistiré. A ver si me llevas algún día. 

(RISAS).

¿Has tenido encuentros con animales acuáticos?

De dos patas muchos (RISAS). Por lo demás en Maldivas una manta enorme que

nos dio un gran susto porque no sabíamos lo que era. Y en Florida nos sacaron del

agua en varias ocasiones por tiburones. Desde el agua no los vi pero desde los

Peers sí que los vimos, pero luego cambias el chip y al día siguiente surfeas ahí

mismo. Te acostumbras.

Tu marido surfea, ¿y tus hijos?

Mi marido sí, mi hija  no mucho, va de vez en cuando, pero el pequeño sí que sabe

coger olas. Lo importante es que disfruten hagan lo que hagan.

Un día Marta alcaldesa de Donostia. ¿Qué cambiarías en la ciudad?

 Uy que pregunta tan difícil, lo primero es que alcaldesa yo nunca. Que te voy a

decir, seguro que hay tantas cosas que se pueden hacer, mejorar y cambiar …



Una anécdota en Gros

Una vez me dejé la tabla en El Muro. Tan tranquila me fui sin ella. Menudo despiste.

¿Quieres mandar algún mensaje a los lectores?

Vale pues que disfruten todo lo que puedan del surf y de la naturaleza.

Que la cuiden y la respeten, que veamos el mar, el monte y todo el planeta como

algo que es nuestro, igual que nuestra tabla de surf o nuestra casa o moto. Que la

naturaleza nos pertenece a todos nosotros. Los montes, los ríos, valles, playas,

árboles, todo es nuestro y sentirlo de este modo hará que lo cuidemos de otra

forma, el planeta y el Mar es nuestra casa.