divendres, d’octubre 28, 2011

935 Mmmm.



Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria. Llegué a casa hace un mes y me sentí casi como un salvaje llegando a la ciudad. Asilvestrado. Se me olvidaba que había que llevar llaves en los bolsillos. Se me olvidaba el código pin del teléfono nuevo, se me bloqueó..Iba con una gran sonrisa a la playa con la tabla cruzada al hombro con el invento, pedaleando. Muy feliz por haber vuelto de una pieza y muy contento por todo lo vivido.

Nuestras olas me recibieron muy bien, con buenas sesiones en algunos de mis lugares favoritos. Ver las caras de mis compañeros en el agua. Compartir con ellos la felicidad de surcar aquellas olas. Me hace muy feliz entrar en el agua. Y observé. Nos observé. Llevamos muchos coches arriba y abajo pero vamos solos. Que curioso. También coleccionamos muchas cosas que no necesitamos. He pasado un año con el mismo pantalón, las mismas zapatillas, un par de sandalias, un bañador, un jersey y poco más. Y mientras la ropa esté limpia y lleves puesta una sonrisa la moda, sinceramente no importa demasiado.

La gente sigue preocupada con la economía. Sonreimos poco. No nos fiamos mucho de los demás. El autostop, algo tan común y una manera tan buena de compartir la energía de un vehículo en los lugares que he visitado y una gran forma de conocer gente nueva, se ve como algo muy peligroso. Nadie para. Igual es que vivimos demasiada gente juntos. ¿Demasiada densidad de población para pocas olas, pocas casas, pocos trabajos? No nos fiamos, no nos conocemos. Competimos. Mmmmm, mucho que pensar. Mucho que pensar.

He visto más gente en el agua que hace un año. ¿Es así? He buceado buscando peces y he visto pocos. Nos veo con una gran falta de equilibrio. Y tenemos mucho trabajo que hacer. Pero ese trabajo tiene que salir entre todos. ¿Hacia dónde vamos? Ahora es difícil saberlo, pero quizás esta crisis es una buena oportunidad para replantear todos los esquemas. Económicos y medioambientales.

A veces un buen tortazo te hace ver las cosas con más claridad y decir: -claaaro, pero cómo no me había dado cuenta?  Tenemos la casa llena de mierda. La mar, fuerte y fiera, sin embargo está temblando ante nuestras actuaciones. No le queda demasiada fuerza ya, no tanta como pensamos. Si algo he aprendido en este añito de viaje es a simplificar mi vida. Cuanto más sencilla, mejor funciona. Usar tus piernas para ir despacio, ser parte de tu comunidad, usar la tolerancia, cuidar tu mar, cuidar tu casa, limpita. Y mejorar y trabajar. Mucho por hacer dentro de mí, de ti. Todos estamos conectados, aunque nos creamos seres individuales. Todos estamos conectados.

La presión alrededor es grande. Pero nosotros podemos ser más fuertes. Resistid y sonreid hoy un poco más. Que eso es gratis. Puedes cambiar tu entorno.

Por si os sirve de algo, aquí os dejo esta reflexión de un marciano aterrizando es su propia casa. Ondo ibili kukureaders.




8 comentaris:

Esti. ha dit...

:)

Curtto ha dit...

Ongi etorri!
Cuanta razón en tu reflexión.

surflexiones ha dit...

Este viaje te ha hecho pasar de ser el "pequeño saltamontes" al "maestro zen", jeje

En serio, cuanta verdad y sabiduría en tus palabras. Lecciones de la vida que no nos enseñan en el colegio.

Saludos,

SF

kukurusta ha dit...

:)

Eskerrik asko Curtto!

Solo perspectiva SF, solo eso. Cuando vas fuera un tiempo, lo ves. Que nos vaya llegando la sabiduría compañero!

Un abrazo.

Cris & Òscar ha dit...

Aupa Kuku-

Aquí estem també els marcianos lluitant per una vida diferent, que tampoc costa tant.

Des de Austria con amor.
ens veiem al mon.

kukurusta ha dit...

Molta sort viatgers. Cuideu el món.

Anònim ha dit...

Molt bones, les teves paraules. Molt encertades. Esperem que aquest canvi interior que hem de fer tots, per poder solucionar el desequilibri que hi ha al mon arrivi a temps.
El teu blog ajuda a que cada vegada més gent hi reflexioni.
Gracies!!!! Manel

kukurusta ha dit...

Manel. Esperem que sigui així. Que encara estiguem a temps. Gràcies per llegir.