dimarts, de gener 10, 2012

965 Itxi atea. Cierra la puerta. Close the door.

Un vasco y un maori. Marae, Turanga Nui A Kiwa. Gisborne. Photo: M. Van Klei. 
Egun on kukuoyentes de esta emisora imaginaria.

Hace más de un año una persona cercana a mi, en el desarrollo de una conversación dijo algo así como que ¿porqué estaba mal visto ser racista? Que había estado trabajando en una famosa capital extranjera y que los negros eran lo peor. Que eran los peores clientes. Además le habían robado en una esquina entre tres, a traición.

Me quedé sin palabras, no supe qué argumentar ante la sentencia que acababa de pronunciar. Me quedé bloqueado. Comprendía su rabia por haber sido asaltado por tres delincuentes en la calle. Su impotencia por ser robado cobardemente. Pero esto no justificaba el racismo. Si eres racista eres racista. Y nada justifica el racismo. Me dio mucho que pensar.

Si algo he aprendido en mis viajes de manera cierta y clara es que todos somos y funcionamos, en la base, en la materia y sentimiento humano, de manera idéntica. Parece que en la sociedad de hoy somos todos muy tolerantes y que es algo ya superadísimo ya que somos muy sabios. Pero no es así. La educación entre personas brilla por su ausencia y el racismo está latente. Palpita más a flor de piel de lo que pensamos.

Como decía, en este viaje me he dado cuenta de que una madre es una madre. En Perú, Estados Unidos, Inglaterra, Indonesia, Australia, Nueva Zelanda, Holanda o Tahití. Y un hermano, y un amigo. Lo mismo, lo mismo, lo mismo.

Al margen de esto hay buenas y malas personas. Gente encantadora y hospitalaria en todo el mundo. Y en el otro extremo, hijos de puta. Y estos pueden ser blancos, amarillos y negros también. Pueden ir en chancletas o con americana. El interior no entiende de vestiduras.

Una vez más, si queremos vivir realmente, sin palabras bonitas que nos llenen la boca, en un mundo mejor, tenemos que superar las diferencias y trabajar juntos. Mirar al pasado, aprender de la historia, reconciliarnos con ella, reparar. Si, reparar, reconocer y empezar con una libreta nueva y en blanco. Y apuntar cuidadosamente cómo queremos el futuro del planeta y el entendimiento entre las distintas culturas y razas.

Si te sientes bien puro de raza y superior recuerda lo que hicieron (y seguimos haciendo) los europeos en Sudamérica, en América del Norte, en África. El saqueo mundial. Sin sobrevolar los horrores del holocausto nazi. Recuerda también que los árabes estuvieron 7 siglos en la Península Ibérica. Posiblemente su sangre corra por tus venas. Y recuerda que las mezclas enriquecen y son maravillosas.

Tu te puedes sentir de donde tú quieras y cuidar de lo tuyo localmente. Pero los hombres, te guste o no somos hermanos de sangre. Todos venimos del mismo origen. Algo tan básico se nos olvida. Te puedes escudar en un desarrollo cultural más o menos avanzado, en las refinadas costumbres de la "civilización" o si quieres en que la abuela fuma. Pero si estudias el comportamiento humano en la historia, todos hemos sido salvajes a nuestra manera. Desde los Maories comiéndose a sus enemigos, hasta los europeos sembrando el genocidio y la destrucción fuera de sus tierras originales, allá por donde pasaban. ¡Pero se trata de lo que queremos ser hoy!

A día de hoy, en España existen unos centros de internamiento para inmigrantes que se pasan los derechos humanos por el forro. Los CIE. Irene Milleiro lo explica muy bien AQUÍ. Da miedo.

Cristina Abellán me ha ayudado a escribir esta reflexión y me ha empujado a plasmar en palabras estos pensamientos. En el otro extremo del racismo está una actitud opuesta que según sus palabras cae en la sobreprotección y la pena. Y ese trato no les ayuda en nada. Cristina me contaba desde Barcelona como muchos de ellos son (y lo demuestran cada día) mucho más capaces y fuertes que muchos de nosotros en cuanto a salir adelante.

Nosotros hemos nacido en una sociedad muy cómoda y muchos de ellos se han tenido que buscar la vida (y la de su familia) desde muy pequeñitos. Y nosotros, en vez de potenciar esos puntos fuertes, los debilitamos con un trato condescendiente y lastimero, en vez de posibilitar la integración real. Si alguien emigra de su país normalmente es por una poderosa razón. Y aquí apenas tienen opciones.

Aplicado al surf y ya no a un nivel racial sino limítrofe o cultural (que al final se trata de lo mismo, las diferencias) lo vivimos a menudo cada vez que cruzamos la frontera, cambiamos de playa o vamos al pueblo de al lado. Vale mucho más el entendimiento que la crítica. La crítica lleva a la diferencia y la diferencia puede llevar a lo más peligroso, el odio.

No tienes que ser amigo de alguien porque sea diferente o sea extranjero. Pero delante tienes a una persona, a un ser humano, como tú, trátalo como tal. Cierra la puerta del racismo en tu interior. Ondo segi kukureaders.

Recomendaciones:

Películas:

La Haine.

American History X.

Libros:

Las venas abiertas de América latina. Eduardo Galeano.

Ébano. Ryszard Kapuscinski

Pakeha Maori. The extraordinary story of the Europeans who lived as Maori in early New Zealand. Trevor Bentley. 

8 comentaris:

Niegà ha dit...

Te aconsejo este relato:

http://www.elpais.com/articulo/ultima/negro/elpepiult/20050517elpepiult_2/Tes

Salut!

Niegà

putoSurf ha dit...

La raza negra o la etnia negra como se quiera decir, son físicamente superiores a las demás, eso es ciencia. Ahora, que tengamos racismo a la pobreza, pues también, aunque no son los únicos los pobres, los que roban quiero decir.

Marineroblog ha dit...

Como bien decía la canción "En lo puro no hay futuro, la pureza está en la mezcla"

r ha dit...

En el pueblo donde vivo, trabajan muchos negros, hay mucha gente que se queja....
Estos son llamados, que no contratados, por blancos y no por una labor social, simplemente les pagan menos.
¿Que pasa con esos blancos?

Un abrazo, Jabi.

Cris i Òscar ha dit...

Des de que visc a Àustria, fa dos mesos, mai habia tingut tanta sensació de racisme envers la meva persona. No vull generalitzar ni afirmar que aquí tothom és racista, simplement que he sentit a la meva pel el mal que fa ser discriminat per la teva raça, cultura o religió (cosa que no en tinc)...
Grans paraules kuku, gràcies per la reflexió.

ANTES QUE PURO FUE MEZCLA!

Marià ha dit...

Senzillament, la gent tenim por a la diferència, al que fuig del que ens han ensenyat com a "normal" en aquesta societat (la família i un cercle d'amics) on vivim. Més per ignorància que per ser males persones. Realment el coneixement que tenim del món on vivim és molt petit. Per tant, davant de QUALSEVOL situació, escolta. Homosexuals, divorciats, mares solteres, negres, grocs, pobres, tatuats, rics de 6000€ al mes, dones de fer feina, lletjos, gent que parla amb esperits universals, independentistes,... Treballem l'honradesa i l'amor, amb molta prudència i respecte al proïsme.

Ness ha dit...

Hola! buena reflexión Kukurusta:
"Vale mucho más el entendimiento que la crítica. La crítica lleva a la diferencia y la diferencia puede llevar a lo más peligroso, el odio."
Le pelí, La heine, está muy bien 100% recomendable. Qué decir del ya clásico: American History X.
En cuento a Ébano, a ver si me ánimo y se convierte en mi próxima lectura que ya le tengo ganas!!

kukurusta ha dit...

Niegà, muy apropiado, grácias, jaja. Paternalismo, esa es la palabra.

Grácias por vuestra aportación putoSurf y Marinero.

Una instantáenea real y actual la que nos comentas r. Grácias.

C i Ò. Molt interesant.

Escoltar es sempre una bona ideia Marià. Gràcies.

Ness, vaya dos peliculones verdad? Grácias por leer.