dimecres, de gener 25, 2012

969 Itsasozko odola. Sangre de Mar. Blood made of Ocean.

Orcas. Pesca. Surf. Gente de la Mar. Los hombres y la fuerza de sus mujeres. Y el recuerdo de la Galerna del '61 que hundió 23 barcos a lo largo del Cantábrico. 

 Joxe Tife nacido el 09-08-1922, fallecido en la galerna del '61.

Ioseba Tife. 
Clemente Larrauri.
Itsasozko odola. 


Itsasozko odola. 


Agustín, Ismene, Ioseba. Itsasozko odola. Alarde de Hondarribi. 





















Entrevista a Ioseba Tife (surfer) y a su padre Agustín (escultor y funcionario del Instituto Social de la Marina).

Me acerco de noche al barrio del Puntal de Hondarribia. Esta extraordinaria familia me recibe con los brazos abiertos. Tras la entrevista me invitan a cenar y al marchar, Lupe, la madre de Ioseba me dice que allí tengo mi casa. Gente de la mar. Gente con sangre de mar.

Procedéis de una familia de pescadores de Hondarribia. ¿Cuántas generaciones han vivido de la mar antes que vosotros?
(Agustín) por parte de los Tife mi abuelo no era pescador pero su padre si. Y los hermanos de mi abuelo eran pescadores.  Mi padre también lo era. Y mis hermanos. Yo soy funcionario del Instituto Social de la Marina. Mi madre ha trabajado hasta los 75 años en la lonja de pescado. No tenemos escamas pero casi.
Por la parte de los Larrauri (madre de Ioseba y esposa de Agustín), eran todos de La Marina (barrio del pueblo), pescadores. El padre de la abuela materna de Ioseba se escapó a América, a Argentina concretamente para librarse del servicio militar. 

Ioseba. Pasaste 4 años pescando en el Cantábrico. ¿Cómo describirías aquella etapa?
Laboralmente duro, ya que nunca había trabajado en nada. Fue dejar de estudiar y meterme en la pesca. Fue mi primer trabajo. Y bueno, fue duro porque se trabajaba muchísimo  porque era en época de atunes, es decir, trabajo a destajo. Se trabajaba todo el día. Durante las horas de luz se va a la caza del pescado. Y como trabajábamos con caña necesitábamos cebo vivo que va en los viveros del barco. Si pescas durante el día hay que reponer. Y para reponer hay que seguir pescando durante la noche hasta llenarlos. A veces toda la noche.
Interviene Agustín: Lo peor en esas jornadas es el sueño, el agotamiento. Así lo dice mi hermano. Los mayores aguantan mejor, echan pequeñas cabezadas, pero los jóvenes lo acusan más.
Continúa Ioseba: ..pero también me ha dado cosas muy buenas como aprender lo que es trabajar duro, a tener valores. Y maduras porque tienes que hacer y tirar para adelante.  Los momentos de tranquilidad en alta mar. A mí me gustaba.
Lo más lejos que hemos ido era a la altura de Galicia, hacia el 18 de latitud. El barco era un cascajo, de más de 40 años pero ya le sacaron partido aquellos..crujía todo el barco, jaja. Se llamaba San Juan de Dios II.  Y pasamos buenos maretones en él.

¿Cuál ha sido la peor tormenta a la que os habéis enfrentado?
La fecha exacta no te la se decir, pero tengo algunos recuerdos de estar todos metidos en la cocina asustados sin poder salir de allí porque había un maretón terrible…no podías estar en la cubierta porque con cualquier despiste te ibas al agua; y ahí ya no hay nada que hacer. Olvídate.

Si, momentos..A mí también me gustaba ese miedo (risas). Pensaba ¿Qué cojones hago yo aquí tan lejos en la mar? Tenía su historia.

¿Cuál es la criatura más extraña que has visto?
Lo más impresionante que he visto han sido las Orcas. Fue el primer verano que pasé en la mar. Fue con el barco Mariñel a cacea, un arte de pesca que consiste en unos palos con varias líneas que no llevan cebo vivo, llevan un señuelo que antiguamente se hacía con las barbas del maíz (explica Agustín).  
Al alba, hacia las seis menos cuarto. Un compañero del barco empezó a gritar como un loco golpeando mi puerta:-¡¡Sube Ioseba, sube!!, ¡¡¿Qué pasa, qué pasa?!!Subí, y fue asomarme a la kaiela (el protector de la cubierta) y vi una Orca enorme que se sumergió y salió justo por la otra banda del barco. Con aquella luz y ese animal es un recuerdo que me quedó grabado de por vida. Una panorámica inolvidable.
Agustín: Yo lo que he oído hablar a los pescadores, sobre todo cuando van a caña es que van cebando, van cebando. Cuando van en marcha muy lento muy lento y van reteniendo el pescado a base de echarles cebo. Atrayéndolo para que no se vaya del barco. Y tenerlo ahí y de pronto desaparecer en desbandada. Eso es que hay una Orca. Y te has quedado sin pesca. A empezar de cero.
O eso, o de pronto estás pescando un bicho de 50 kg con la caña y de repente salir un bicharraco de debajo del agua y de alguna manera succionar y quedarse solo con la cabeza y la piel, sin cortar el pez. Esa de todas las batallas que les he escuchado a los pescadores es lo que más les impresiona.  Y claro, el resto del pescado desaparece durante al menos 24 horas.
Entonces nosotros en la cuadrilla cuando venía alguno que traía mala suerte solíamos decir: -Ya viene aquí el esparlarta...Esparlarta es el nombre de la Orca.

Y ¿en puerto o lonja? Cual es la captura más llamativa que ha habido?
Peces espada enormes. Y un atún de cuatrocientos y pico kilos(explica Agustín). Pero ese se enredó en unas nasas. Y eso para un barco de tres pescadores imagínate lo que significa. Además los japoneses por esos pescados pagan una fortuna. Esa ha sido la captura más grande que ha habido en este pueblo.
(continúa Agustín)…antes, cuando yo era crío en invierno siempre aparecían los calderones que son una especie de ballenatos pequeños. Nosotros, los de La Marina (barrio de Hondarribia) íbamos a una escuela después de párvulos, con 6 años que se llamaba de orientación marítima. No había otra historia. Tú ibas para la mar. Tú no entendías que pudiese haber otro mundo. Pero bueno, cuando venían los calderones íbamos al espigón a verlos y era espectacular, con aquellos chorros, era precioso, yo era pequeño. Y ahora no aparecen.  Alguna barbaridad haríamos en el ecosistema y ahora no aparecen.  Antes había siempre y ahora no.

Y ¿tiburones?
Kaielas, Kaielas y marrajos siempre ha habido.  Pero otros tiburones no frecuentan por aquí por la costa.

¿Cómo está la salud del Cantábrico? ¿Está esquilmado? ¿Se ha pescado demasiado?
Agustín: El Cantábrico tiene mucha salud. Sin embargo sigo sin entender la actitud de  todos los países cuando hablan de regular el tema de la pesca. Nosotros utilizamos artes de pesca tradicionales. Muy selectivas. Nos han quitado grandes cuotas respecto a lo que pescábamos antes y sin embargo Francia ha creado en los últimos años unas flotas con artes modernas que arrasan haya lo que haya.  De arrastre de fondo. Antes había un arrastre que tenía una profundidad determinada, ahora ni eso. Ojo, quitando a los pescadores de San Jean de Luz que utilizan las mismas artes que nosotros y de hecho muchos de ellos son descendientes de gente de Hondarribia.
Nuestras artes son de cerco. Rara vez llegas al fondo del mar. Y cuando cierras y empiezas a extraer si hay por ejemplo una tortuga la coges y la sacas, o hay un delfín lo coges y lo sacas. Pero estos van a saco. Y esto es lo que yo no acabo de entender.
La anchoa, el verdel, que pensaban que no se podía acabar nunca, pues si se puede acabar. Y es que para un atún que pescamos nosotros en América pescan 10.000. Echan unas redes gigantes, ¡como Hondarribi entero!
El tema es el interés económico. Yo no me creo el interés ecológico de los países. No me lo creo.  Los países se mueven por intereses económicos. Punto. Esas palabras tan bonitas que dicen..son mentira. Yo no me lo creo. Los hechos me demuestran lo contrario. Sino que prohíban las redes pelágicas. Que trabajen como todo el mundo, con cerco. Y el atún, con caña.
Nosotros vivimos de eso. Y con artes tradicionales no hay manera de que la mar se pierda.
Mi suegro que era muy zorro nos decía “Igual vendrá la época en la que queráis comer korrokones (pescado de los puertos de escaso valor) y no tengáis korrokones”.

¿Cuál es el papel de las mujeres en las familias de los pescadores?
Vital. Si en una familia la mujer tenía las ideas claras, esa familia triunfaba. Provenían de familias de pescadores. Conocían la forma de funcionar de distribución familiar. Sabían que el invierno era duro. Que tenían que aguantar como fuese. Y cuando llegaba la temporada del atún y con ella la primera manta (paga) iban a las tiendas de la Marina a pagar las deudas del invierno.  
Mi abuela tenía una tienda que se llamaba “Viuda de Gregorio Tife, Ultramarinos finos”. Y daban crédito a las mujeres de los pescadores. El dinero pasaba de la hija del patrón, los domingos, a las mujeres de los pescadores o a sus madres. Los hombres nunca tocaban ese dinero.  En una sociedad donde tenían el dinero tenían el poder. Y han tenido el poder siempre.
El hombre se tuvo que inventar una figura. Todos los barcos llevaban un perro (txakurra en euskera). Cuando una merluza se suelta ya muerta tiene la tripa llena de aire y queda en la superficie. El perro salta al agua, la atrapa y la trae de vuelta al barco. Las ganancias de ese pescado extra, se reparten entre los hombres. Es la paga llamada txakurrena (la del perro). El patrón se queda al margen ahí.
A veces la mujer le daba una paga al hombre, pero  con la txakurrena ya tenían suficiente. Para ir a la taberna o lo que fuera. ¡El txikiteo era sagrado!

Hubo un acontecimiento trágico en la familia. El padre de Agustín y abuelo de Ioseba falleció ahogado en la mar..
Agustín: El doce de julio de 1961. Una galerna que barrió todo el Cantábrico. Murieron 83 personas.  No murieron más porque los franceses en víspera del 14 de julio (que es festivo allí) estaban entrando en puertos .
Muchos barcos de esta zona se estaban ya acercando. Yo creo que hoy en día desde el punto de vista técnico es imposible que pueda volver a suceder, con los informes meteorológicos  que hay a 48 horas vista que son casi exactos. Y las embarcaciones han mejorado mucho.  El barco con el que faenó Ioseba estaba en la mar ese día. Y era de los grandes. Hoy en día se ve ese barco como de los pequeñitos y como cascajos.  Se ha ganado mucho en seguridad.
Murieron 83 personas y entre ellos, mi padre. Cuando yo tenía 6 años. Eramos 4 chicos y mi madre estaba embarazada de una niña. Mi padre no la conoció. No supo que tenía una niña.
Cuando se levantó la galerna una ola se llevó a tres tripulantes. Eran 14 en ese barco.  A dos los pudieron recuperar pero a mi padre no. Mi padre no sabía nadar como la mayoría de ellos.¡ No saben! Están todo el puñetero día pescando txipirones y en el agua y no saben nadar. Una de las cosas de las que más orgulloso estoy fue un curso de natación que organicé para pescadores. Y quince marineros aprendieron a nadar. Por lo menos..
La historia fue que mi padre no apareció. A partir de ahí mi vida cambió absolutamente. Ibamos para la mar. Cuatro chicos jóvenes habríamos estado estupendamente en el barco. De repente no, tú te vas a un colegio interno a Cádiz. Mi vida cambió y la de los hijos de los otros 82 marineros, con lo que tenemos una gran amistad con muchos de ellos. Claro, en el internado coincidimos muchos de los hijos de los desaparecidos en aquella galerna.

Del pueblo solo desapareció mi padre. Arrantzales de todo el Cantábrico perecieron en el mar. Uno de Baiona, mi padre de Hondarribia, 1 de Pasajes, 12 de Donostia, 10 de Cantabria, 24 de Asturias y 34 de Galicia. Se hundieron 23 barcos.
En el barco iba el hijo del patrón. Era la primera vez que salía a la mar. Tenía 14 años. Y se ha jubilado hace poco. Imagínate tu primer día en la mar y semejante tragedia…El DV se hacía eco de su relato en este link: http://www.diariovasco.com/v/20110713/al-dia-local/galerna-asolo-cantabrico-20110713.html
Cuando vino el barco yo salí al puerto. Todos llegaron con la mirada baja.  Yo estaba en el muelle. Siempre estábamos allí viendo quién entraba y salía…Y ya tuve la sensación de que algo no marchaba bien.
Tuve la gran suerte de tener una gran madre (narra Agustín con los ojos humedecidos) que supo levantar la familia. Esa sensación de fuerza y seguridad y cariño. Mi madre ha tenido dos cojones para tirar para adelante con todos. Y siempre nos hablaba de mi padre con total naturalidad. Tu padre hacía esto así o hacía nosequé..

Ioseba, ¿eres el primer surfer de la familia?
Si.

¿Qué te hizo coger una tabla de surf por primera vez?
Por donde vivo, la cultura que me rodea y por mi familia siempre he tenido amor al mar. Mi hábitat de juego era el mar.  Siempre andábamos con el patín de pequeños y pensábamos que el surf debía de ser increíble. La montaña también me gusta muchísimo pero yo tengo sangre de mar.
Mi primera tabla la tuve con 17 años. Se la compré a un surfista de Gros, a Iñigo Iraola. Una Pukas con llamas azules. Al principio no tuve muy buenas experiencias. No tenía ni idea de surfear. Me metí en un día de maretón en el espi de Hondarribi y me fui a las rocas. Me tuvieron que sacar entre dos personas. La tabla partida en dos..
No era un deporte que me llenara desde un principio, al margen de la mala experiencia en el espigón. Tenía mi tabla y solía ir en verano. Hacía mucho snowboard y pasaba las temporadas en la nieve. Unos años más tarde se me cruzó el cable, algunos amigos me animaron para retomarlo y  un buen amigo me regaló una lightning bolt como las de Gerry López. Empecé a surfear de verdad y desde entonces no he parado.

¿Qué es el surf para ti? ¿Qué te aporta?
Yo soy un surfista normal. No voy a ser una máquina. Pero cada uno con el nivel que tiene. Para mi el surf lo es todo. Me estabiliza mentalmente. La energía que me da es algo indescriptible, tú lo sabes también. Y al final es algo que necesito hacer en la vida. Creo que el surf es más que un deporte. Es una forma de vida. Necesitas meterte al mar. Aunque cojas tres olas malas. El hecho de meterte al mar. Un día malo te metes al mar y sales con cara de lelo por lo a gusto que has estado con cuatro colegas..
Voy a ser sincero. Te voy a poner un ejemplo muy significativo. En vez de volver de farra como he hecho a veces. Me he ido, levantándome temprano, a las 8 de la mañana al agua .Compartir esos momentos. Estar cogiendo olas. Que te esté dando la brisa en el mar. El silencio que hay…no tiene precio. Esto no lo cambio por nada.

¿Te ves surfeando de aquí a 30 años?
Si. Seguro. Aunque sea con una tabla de quince pies. Ja, ja, ja. Me van a llamar el kamikaze de la tercera edad. Yo creo que si. Aunque sea pillando chustas.

¿Cómo ves el surf en tu pueblo, en Hondarribia?
Vamos a ver. A mi lo que no me gusta del surf es el paripé que hay entorno al surf en general. Pero aquí en su mayoría es la gente joven que le gusta el mar, gente a la que le gusta surfear, gente libre, gente aventurera. Y la falta de olas hace que así sea.
A mi por ejemplo no me gusta ir de surfista. A mi me gustan las olas y me gusta el mar. Tengo una furgoneta y tablas pero yo siento el surf. Es mi vía de escape y me hace bien.

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Pues que disfruten de pillar olas, de estar con su gente en el agua. Que se limiten, tal y como intento yo, a estar bien con la gente. Que al final la vida son dos días. Que el hecho de meterte al agua es para que te haga bien en la vida. Respeto. Sin competir. Que no haya movidas en el agua. Las cosas se arreglan dialogando.
Vale mucho más un fuerte abrazo que una buena hostia. Es mucho más gratificante que alguien le sonría a otra persona para solucionar una movida. Eso es lo que hace grande a una persona. Ser feliz y contagiarlo a los demás.  

6 comentaris:

Ramon ha dit...

Muy interesante, el mar nos educa.
Que bueno que coincidieramos hoy en el agua Jabi.
Que sean muchas mas.

surflexiones ha dit...

Muy buena entrevista.
Yo también conozco a algunos pescadores surfistas, que tras pasar 4 meses pescando sin pisar tierra lo primero que hacen es meterse al mar a surfear!

Un abrazo, SF

Ness ha dit...

Coincido con el resto: interesante y buena entrevista!
A seguir surfenado gente!
Saludos

Víctor. ha dit...

¡Qué buena historia!

kukurusta ha dit...

Grácias a todos. Hay historias increíbles que nos rodean sin sospecharlo. A veces, siguiendo la intuición y con un poco de suerte, tirando del hilo salen. Hay que rescatarlas.

Ondo segi kukureaders!

Anònim ha dit...

Problemas para entrar con mi nombre, así que escribo así. Soy Ilazki. Ya sé que no es una entrada nueva pero leyendo leyendo, no te extrañará que me haya fijado en lo de la orca... me parece curioso que en sitios tan lejanos y distintos como Euskadi y Andalucía, las orcas se llamen de formas tan parecidas... en Barbate me contaron historias fascinantes sobre los ESPARTES, que es como les llaman a las orcas. Otro día te contaré lo que me enseñó el gran Mario Morcillo (que acaba de dejarnos)sobre las orcas y su posible relación con las grandes civilizaciones del Mediterráneo. Deberías dedicar una entrada a eso... fliparías bastante!